La gaviota del futuro

Évano

Libre, sin dioses.
No han querido las costas
besar mis labios bravos.
Solo las rocas entre
la boca de los árboles;


y la arena tragaba
intentos y esperanzas
y el viento repartía
el vuelo de mi espuma,

la rabia del impacto,
topar contra la nada
de tanta piedra sorda
inerte, ciega y muda.

Y los ánimos sólidos
ahogándose en mí.

Mis aguas invadidas
por mi ánima infinita
vuelven negro a mi océano;


allá donde se hunde
la sal de mil lágrimas.

Vuela, futuro libre
y reposa tus alas
sobre las olas leves
mecidas por el fondo
donde estoy moribundo
con lo que nunca fui.


Y come mis entrañas,
gaviota de la muerte
y vuélvete a las costas,
a la arena de oro,
a las murallas de rocas,
a los besos del aire
y a los ojos de las copas,
de las flores y los árboles.


Y di que ya no pongan
más vacíos por medio,
que ya soy agua rota,
espuma que evapora
su último hálito triste;
y un sin hola que yace
abrazado a sí mismo
y al abismo que liba
abatido y sereno.


Que las lanzas de sol
me hieran de muerte azul
y quede
mi yo
en cada
pez
repartido
en mi
tumba
de un mar
sin fin.
 
Última edición:
Anàlisis Psicosomàtico.
Subsecciòn mental intrìnsica, que sufre el poeta... al expresar sus "metàforas" en vaivenes verticales y mixtos, junto a sus ideales de proyecciòn; y expresarse mediantes, "aureolas imaginarias contra-puestas a la lògica" y vertrir sin temor "literario" su versar desesperado, en una protesta "antianalìtica" sutilmente envuelta en una belleza "Amorfa" de su "didàctica"; que antepone a un razonamiento "inverosimil" del trajinar de su "ego" adoctrinàndolo cada vez màs... hacia un nivel complejo y llamativo de su "retòrica"; al momento me quedo aquì con mi "anàlisis" para no dañarte la atenciòn de tu impactante poema, te saludo. Afro-Toasa.
 
Última edición:
No han querido las costas
besar mis labios bravos.
Solo las rocas entre
la boca de mil árboles;
y las arenas tragando
intentos y esperanzas.


Mil vientos eludían
el vuelo de la espuma,
la rabia del impacto
de topar con la nada
de tanta piedra sorda
inerte, ciega y muda.


Y mil ánimos sólidos
ahogándose en mí.


Mis aguas invadidas
por mi ánima infinita
vuelve negro a mi océano
allá donde se hunde
la sal de mil lágrimas.


Vuela, fururo libre
y reposa tus alas
sobre las olas leves
que laten por el fondo
do me hallo moribundo
con lo que nunca vi.


Y come mis entrañas,
y vuélvete a las costas,
a la arena de oro,
a las murallas de rocas,
a los besos del aire
y a los ojos de las copas,
de las flores y los árboles.


Y di que ya no pongan
más piedras de por medio,
que ya soy agua rota,
espuma que evapora
su último hálito triste;
y una hola que perece
abrazada a sí misma
y al abismo que mece
abatido y sereno
desde los abisales
de los ojos estéticos.


Que las lanzas de sol
me hieran de muerte azul
y quede mi yo en cada
pez repartido en mi
tumba de un mar sin fin.
Un gusto leerte amigo. Mis felicitaciónes,
Saludos con todo mi cariño, abrazos.
Siempreviva.
 
Gran poema, señor Vicente; hermoso en fondo y muy bien estructurado en su forma. Uno de sus mejores trabajos, en mi opinión.

Mi sincera felicitación, amigo. Un abrazo.
 
Última edición por un moderador:
No han querido las costas
besar mis labios bravos.
Solo las rocas entre
la boca de los árboles;


y la arena tragaba
intentos y esperanzas
y el viento repartía
el vuelo de mi espuma,

la rabia del impacto,
topar contra la nada
de tanta piedra sorda
inerte, ciega y muda.

Y los ánimos sólidos
ahogándose en mí.

Mis aguas invadidas
por mi ánima infinita
vuelven negro a mi océano;


allá donde se hunde
la sal de mil lágrimas.

Vuela, futuro libre
y reposa tus alas
sobre las olas leves
mecidas por el fondo
donde estoy moribundo
con lo que nunca fui.


Y come mis entrañas,
gaviota de la muerte
y vuélvete a las costas,
a la arena de oro,
a las murallas de rocas,
a los besos del aire
y a los ojos de las copas,
de las flores y los árboles.


Y di que ya no pongan
más vacíos por medio,
que ya soy agua rota,
espuma que evapora
su último hálito triste;
y un sin hola que yace
abrazado a sí mismo
y al abismo que liba
abatido y sereno.


Que las lanzas de sol
me hieran de muerte azul
y quede
mi yo
en cada
pez
repartido
en mi
tumba
de un mar
sin fin.
Me ha encantado la intensidad de su poema. Bellas imagenes tambien para complementarlo! Un gusto llegar por su espacio. Saludos y bendiciones!
 
El mar amigo estimado
siempre nos trae su melancolía. El romper de las olas contra la playa
es como la llegada a la meta de la vida humana.
Saludos Evano, ha sido un placer leerte.
 

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