Angel Felibre
Poeta que considera el portal su segunda casa
Llega la de la guadaña
con su paso acompasado,
el presente y el pasado
y el futuro por compaña.
Siempre se da buena maña,
su paseo acompañado
del sonido sincopado
que le precede con saña
sube y baja la montaña
y el camino asaz hollado,
por sus pies harto pisado
siempre en pos de meta extraña,
ataja al final y amaña
el capital amasado
y, al llegar, ser bien juzgado
que ese tribunal no engaña.
con su paso acompasado,
el presente y el pasado
y el futuro por compaña.
Siempre se da buena maña,
su paseo acompañado
del sonido sincopado
que le precede con saña
sube y baja la montaña
y el camino asaz hollado,
por sus pies harto pisado
siempre en pos de meta extraña,
ataja al final y amaña
el capital amasado
y, al llegar, ser bien juzgado
que ese tribunal no engaña.