Putísima
Hoy sentí el
volquido de mi
fortalecido
corazón.
Hoy sentí que
todo cambió,
hoy besé
sus mejillas.
Todo aquello
que me pasó
quedó pasado,
todo ese dolor
se fue.
Hoy sufrí un
poco, pero lo
hice desde
la libertad,
esa que existe
en las películas,
en los libros
y en los
documentos
oficiales del
Estado y
nadie
se atreve
a vivir,
incluso siendo
necios algunos
por
definición.
Tiene novio
y me duele
y alegra
como espina
que clava en
el pulgar,
al pincharse
y sacarla.
Probablemente
hubiese necesitado
media docena
de vidas más
para encontrar
a alguien casi
como ella,
porque como ella,
sólo existe Patricia.
En ese sentido
y dirección
no puedo hacer
nada al menos
ante esos
sus bellos ojos.
He ganado sus
oídos y su voz,
cuando me escucha
y me habla.
Eso es mucho más
de lo que había
podido imaginar
de aquel tedioso
lugar.
Por estúpido
que parezca
es aún mejor
que diez
madres juntas.
Y se reirá de
esta parida,
y con sólo pensar
en su sonrisa,
sentiré que por
más ostias que
me lluevan,
poder hablar
cinco minutos
con ella,
será una redención
del poco
mundo que queda
a mis oídos,
que yo escogí,
que por mucho
que ame y
amé,
elegí ser quién
soy,
y ahora Diós
me la trajo.
Diós es esa
energía que
brota del uno
hacia el otro,
que hasta ahora,
prácticamente
siempre,
había sido
interrumpida,
por el miedo
de esas personas
que dicen mis
amig@s ser,
cuyo temor de
sí mismos,
sólo hacía que
tratasen de buscar
su felicidad
en el andar
de mi antes
mermado
ser.
Por más que intento
definirme y hablar
de nuestra amistad,
no puedo sino
errar al soñar
y describir
como la deseo
amar.
Ojala su
viaje a Alemania
le haga crecer.
Ese para mi será
un año de felicidades,
quizá humanas,
quizá descafeinadas,
quizá hasta soñadas,
o quizá inolvidables.
Hoy sentí el
volquido de mi
fortalecido
corazón.
Hoy sentí que
todo cambió,
hoy besé
sus mejillas.
Todo aquello
que me pasó
quedó pasado,
todo ese dolor
se fue.
Hoy sufrí un
poco, pero lo
hice desde
la libertad,
esa que existe
en las películas,
en los libros
y en los
documentos
oficiales del
Estado y
nadie
se atreve
a vivir,
incluso siendo
necios algunos
por
definición.
Tiene novio
y me duele
y alegra
como espina
que clava en
el pulgar,
al pincharse
y sacarla.
Probablemente
hubiese necesitado
media docena
de vidas más
para encontrar
a alguien casi
como ella,
porque como ella,
sólo existe Patricia.
En ese sentido
y dirección
no puedo hacer
nada al menos
ante esos
sus bellos ojos.
He ganado sus
oídos y su voz,
cuando me escucha
y me habla.
Eso es mucho más
de lo que había
podido imaginar
de aquel tedioso
lugar.
Por estúpido
que parezca
es aún mejor
que diez
madres juntas.
Y se reirá de
esta parida,
y con sólo pensar
en su sonrisa,
sentiré que por
más ostias que
me lluevan,
poder hablar
cinco minutos
con ella,
será una redención
del poco
mundo que queda
a mis oídos,
que yo escogí,
que por mucho
que ame y
amé,
elegí ser quién
soy,
y ahora Diós
me la trajo.
Diós es esa
energía que
brota del uno
hacia el otro,
que hasta ahora,
prácticamente
siempre,
había sido
interrumpida,
por el miedo
de esas personas
que dicen mis
amig@s ser,
cuyo temor de
sí mismos,
sólo hacía que
tratasen de buscar
su felicidad
en el andar
de mi antes
mermado
ser.
Por más que intento
definirme y hablar
de nuestra amistad,
no puedo sino
errar al soñar
y describir
como la deseo
amar.
Ojala su
viaje a Alemania
le haga crecer.
Ese para mi será
un año de felicidades,
quizá humanas,
quizá descafeinadas,
quizá hasta soñadas,
o quizá inolvidables.
Última edición: