nuna
Poeta que considera el portal su segunda casa
El cielo gira su rostro
ponderando la belleza,
aquella que diluida sobre
el esbelto talle de un poema
engrandece cada instante,
difundiendo humildemente
la memoria de su origen.
Salpicado el viento de su aroma
deambula deshojando la
razón del hombre,
que en un subido sentir
cautivo queda,
ante la caricia de
sus flores impolutas.
Desfilando van sus versos,
ofrendando su grandeza
y abrazados al latido,
desvelan el misterio
de su sagrado destino.
NUNA.