Jesús Cáñez
Poeta que considera el portal su segunda casa
La Guasona, mi prima, bien que abría
sus piernotas carnosas pa'quien fuera
según ella, elegido si veía
un bulto en el bolsillo o su cartera.
sus piernotas carnosas pa'quien fuera
según ella, elegido si veía
un bulto en el bolsillo o su cartera.
Coqueta, se pintaba la boquita
de rojo para el juego con la falda;
perfume del barato -¡qué damita!-
y escote más abajo de la espalda.
de rojo para el juego con la falda;
perfume del barato -¡qué damita!-
y escote más abajo de la espalda.
¡Ah cómo son las cosas!, pues su ñor,
ni un quinto le aguantaba emborrachándose...
El precio era muy bajo por su amor
y siempre terminaba así empiernándose.
ni un quinto le aguantaba emborrachándose...
El precio era muy bajo por su amor
y siempre terminaba así empiernándose.
De veras que sí está bien sabrosona
¡Qué cosas con mi prima, la Guasona!
¡Qué cosas con mi prima, la Guasona!
Andrés Amendizábal
Jesús Cáñez
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