Jonathan Vazquez Vargas
Poeta recién llegado
Son crueles las batallas en las noches
bajo el ruido de homicidas proyectiles
sospechando y dudando hasta del roce
del compañero que cree en los mismos fines
En la guerra eres esclavo de tu miedo
y te frecuentan la ilusión y las angustias
en la guerra pesadillas son los sueños
y la tormenta, es paz y es agonía.
Son las heridas en la guerra el desconsuelo
y es el cansancio la fatal desesperanza
más es la tregua aquí y allá un recomienzo
un sacudón que reequilibra la balanza.
Cobras más fuerza, recargas municiones
llegan aliados y cambias la estrategia
llega el momento y retomas posiciones
Para vivir otra vez la misma guerra
Y resistes bajo el fuego inacabable
y te acuerdas de lo bueno cuando puedes
de la batalla al fin llega el desenlace
y te das cuenta que estas vivo porque duele...
duele la herida, la trinchera, el no ser libre
la quietud que no es derrota ni victoria
vigilarás por la noche los fortines
¡La guerra acaba cuando no hay vida o hay victoria!
bajo el ruido de homicidas proyectiles
sospechando y dudando hasta del roce
del compañero que cree en los mismos fines
En la guerra eres esclavo de tu miedo
y te frecuentan la ilusión y las angustias
en la guerra pesadillas son los sueños
y la tormenta, es paz y es agonía.
Son las heridas en la guerra el desconsuelo
y es el cansancio la fatal desesperanza
más es la tregua aquí y allá un recomienzo
un sacudón que reequilibra la balanza.
Cobras más fuerza, recargas municiones
llegan aliados y cambias la estrategia
llega el momento y retomas posiciones
Para vivir otra vez la misma guerra
Y resistes bajo el fuego inacabable
y te acuerdas de lo bueno cuando puedes
de la batalla al fin llega el desenlace
y te das cuenta que estas vivo porque duele...
duele la herida, la trinchera, el no ser libre
la quietud que no es derrota ni victoria
vigilarás por la noche los fortines
¡La guerra acaba cuando no hay vida o hay victoria!