Carolina adrian
Poeta asiduo al portal
Esta madrugada un hermoso sueño tuve
un infinito cansancio toco mi cuerpo
y mis ojos por fin se vencieron,
reze por soñar con aquella sensación.
En aquel sueño una guerra contrastó
con los bellos paisajes que mi imaginación creo,
lucha tras lucha, y mil cadáveres sin razón
vi tu dulce cara, y no dude en cortejarla.
Una espada en mi mano atacaba,
mientras que el escudo
defendía mi ser por correr
a donde tu te encontrabas.
Al terminar la guerra tu cara desapareció
y una tristeza profunda me invadió,
monte mi caballo buscando tu cuerpo,
y tras mi maldita derrota llore
recordando tu boca.
Mi sueño había perdido su color
cuando te perdí en mi imaginación,
de repente mi nombre escuche
era tu hermana que me dijo de tu ser.
Me dijo que estabas al otro lado del valle
y mi sonrisa regreso,
galope por praderas y bosques
solo para encontrar a mi amor.
De una hora a un segundo
pude ver a lo lejos
fuego que mostraba algo oculto,
por mi corazón se acelero
era el por fin lo encontré.
Tus ojos se agrandaron cuando
me viste del caballo dar un salto,
y de ahí sin pensarlo corrí a tus brazos.
Cerca de un árbol besaste mis labios
y acostada en el césped
el peso de tu cuerpo sentí,
poco a poco mis ojos abrí
todo era un sueño
maravilloso por cierto,
me di cuenta que no te olvide ,
esta es la historia
que no olvidare.
un infinito cansancio toco mi cuerpo
y mis ojos por fin se vencieron,
reze por soñar con aquella sensación.
En aquel sueño una guerra contrastó
con los bellos paisajes que mi imaginación creo,
lucha tras lucha, y mil cadáveres sin razón
vi tu dulce cara, y no dude en cortejarla.
Una espada en mi mano atacaba,
mientras que el escudo
defendía mi ser por correr
a donde tu te encontrabas.
Al terminar la guerra tu cara desapareció
y una tristeza profunda me invadió,
monte mi caballo buscando tu cuerpo,
y tras mi maldita derrota llore
recordando tu boca.
Mi sueño había perdido su color
cuando te perdí en mi imaginación,
de repente mi nombre escuche
era tu hermana que me dijo de tu ser.
Me dijo que estabas al otro lado del valle
y mi sonrisa regreso,
galope por praderas y bosques
solo para encontrar a mi amor.
De una hora a un segundo
pude ver a lo lejos
fuego que mostraba algo oculto,
por mi corazón se acelero
era el por fin lo encontré.
Tus ojos se agrandaron cuando
me viste del caballo dar un salto,
y de ahí sin pensarlo corrí a tus brazos.
Cerca de un árbol besaste mis labios
y acostada en el césped
el peso de tu cuerpo sentí,
poco a poco mis ojos abrí
todo era un sueño
maravilloso por cierto,
me di cuenta que no te olvide ,
esta es la historia
que no olvidare.