Hisoka
Poeta recién llegado
comencé lentamente a quererte más de lo que quería
y un día sin darme cuenta se escapó de mis manos profanas,
llenas de yagas por las caricias que te inventé y que le regalé a una desconocida,
un sentir que más que sentir era tormenta en mis venas,
era huracán en mis pulmones y será por mucho terremoto en mi cabeza
me largué un día de tus dias para evitar ser sombra entre tus luces
me impuse el castigo de la soledad, porque hacerte llorar es pecado capital
y me llevé conmigo las tempestades de estar cerca los dos
y gota a gota lloré mi pena y mi sangre
y casi me ahogué en la mezcla de mis aguas
y me fui
bajo la promesa de no regresar
bajo tu mirada sin expresión alguna
bajo un mar de sentimientos que me atacaban sin sentimientos
me fui devorando con ideas inventadas por una mente que no era la mia
y quize incluso ofrecer en sacrificio lo único que me quedaba a mano
la vida
después de eso, ya nada había
porque todo te lo dejé a tí
y me quedé con poco
algunas ganas de respirar
una pizca de "ponte de pie"
uno que otro suspiro
muchas lagrimas
muchas noches en vela
muchos sueños a medias
muchos amaneceres de llanto
tanto que el gallo eran mis propios lamentos...
y un día sin darme cuenta se escapó de mis manos profanas,
llenas de yagas por las caricias que te inventé y que le regalé a una desconocida,
un sentir que más que sentir era tormenta en mis venas,
era huracán en mis pulmones y será por mucho terremoto en mi cabeza
me largué un día de tus dias para evitar ser sombra entre tus luces
me impuse el castigo de la soledad, porque hacerte llorar es pecado capital
y me llevé conmigo las tempestades de estar cerca los dos
y gota a gota lloré mi pena y mi sangre
y casi me ahogué en la mezcla de mis aguas
y me fui
bajo la promesa de no regresar
bajo tu mirada sin expresión alguna
bajo un mar de sentimientos que me atacaban sin sentimientos
me fui devorando con ideas inventadas por una mente que no era la mia
y quize incluso ofrecer en sacrificio lo único que me quedaba a mano
la vida
después de eso, ya nada había
porque todo te lo dejé a tí
y me quedé con poco
algunas ganas de respirar
una pizca de "ponte de pie"
uno que otro suspiro
muchas lagrimas
muchas noches en vela
muchos sueños a medias
muchos amaneceres de llanto
tanto que el gallo eran mis propios lamentos...