Boj
Poeta recién llegado
LA HOGUERA
BLANCANIEVES SE DESPIDE DE LOS SIETE ENANOS
Prometo escribiros, pañuelos que se pierden en el horizonte, risas que palidecen, rostros que caen sin peso sobre la hierba húmeda, donde las arañas tejen ahora sus azules telas. En la casa del bosque crujen, de noche, las viejas maderas, el viento agita raídos cortinajes, entra sólo la luna a través de las grietas. Los espejos silenciosos, ahora, qué grotescos, envenenados peines, manzanas, maleficios, qué olor a cerrado, ahora, qué grotescos. Os echaré de menos, nunca os olvidaré. Pañuelos que se pierden en el horizonte. A lo lejos se oyen golpes secos, uno tras otro los árboles se derrumban. Está en venta el jardín de los cerezos.
"Así se fundó Carnaby Street" 1970
Leopoldo María Panero
IV
Estoy casi desnudo, meciéndome en el borde
de la cama. No es hora de visitas y aunque fuera. Regresadme
la luz, devolvedme la parte que me toca
del fuego que encendimos entre todos. He traído
mi parte de palos
y maleza
y me he roto las uñas arrancando raíces a la madre.
Y así pagáis el tiempo compartido.
Acumulando lustre, repitiendo en voz alta vuestra dicha
al calor del cariño de los vuestros.
Y estoy a oscuras, y voy teniendo frío
y esta lluvia
no escampa
y no se puede al tiempo estando solo
encender la lumbre, recoger la leña,
mantenerla ardiendo.
BLANCANIEVES SE DESPIDE DE LOS SIETE ENANOS
Prometo escribiros, pañuelos que se pierden en el horizonte, risas que palidecen, rostros que caen sin peso sobre la hierba húmeda, donde las arañas tejen ahora sus azules telas. En la casa del bosque crujen, de noche, las viejas maderas, el viento agita raídos cortinajes, entra sólo la luna a través de las grietas. Los espejos silenciosos, ahora, qué grotescos, envenenados peines, manzanas, maleficios, qué olor a cerrado, ahora, qué grotescos. Os echaré de menos, nunca os olvidaré. Pañuelos que se pierden en el horizonte. A lo lejos se oyen golpes secos, uno tras otro los árboles se derrumban. Está en venta el jardín de los cerezos.
"Así se fundó Carnaby Street" 1970
Leopoldo María Panero
IV
Estoy casi desnudo, meciéndome en el borde
de la cama. No es hora de visitas y aunque fuera. Regresadme
la luz, devolvedme la parte que me toca
del fuego que encendimos entre todos. He traído
mi parte de palos
y maleza
y me he roto las uñas arrancando raíces a la madre.
Y así pagáis el tiempo compartido.
Acumulando lustre, repitiendo en voz alta vuestra dicha
al calor del cariño de los vuestros.
Y estoy a oscuras, y voy teniendo frío
y esta lluvia
no escampa
y no se puede al tiempo estando solo
encender la lumbre, recoger la leña,
mantenerla ardiendo.