fausti-Óscar López Sáez
Poeta adicto al portal
Extraños sueños persiguen mis noches,
manos gigantes llenan mi cuerpo de caricias,
labios inmensos me dejan sin fuerzas.
Es la hora del deseo que me abre las puertas,
que se escapa con tantas horas muertas,
cuanta vida, cuanto sentimiento, después te despiertas.
Me despierto sudado como si te hubiese amado,
mi cuerpo cansado sin haberte probado,
las horas que he dormido, ni siquiera he descansado.
Bendito el sueño que anoche me diste,
maldigo mi suerte al despertar,
solo era un sueño sin tu estar.
Nunca pensé que querría volver a soñar
con aquellos suspiros al amanecer,
con mi cuerpo extasiado sin un sueño ser…
Al despertar abrazado a tu cuerpo, a tu amor, a tu alma, soñé…
manos gigantes llenan mi cuerpo de caricias,
labios inmensos me dejan sin fuerzas.
Es la hora del deseo que me abre las puertas,
que se escapa con tantas horas muertas,
cuanta vida, cuanto sentimiento, después te despiertas.
Me despierto sudado como si te hubiese amado,
mi cuerpo cansado sin haberte probado,
las horas que he dormido, ni siquiera he descansado.
Bendito el sueño que anoche me diste,
maldigo mi suerte al despertar,
solo era un sueño sin tu estar.
Nunca pensé que querría volver a soñar
con aquellos suspiros al amanecer,
con mi cuerpo extasiado sin un sueño ser…
Al despertar abrazado a tu cuerpo, a tu amor, a tu alma, soñé…
Última edición: