La ilusión se pega, se contangia,
es casi vírica.
Viene derrepente o poco a poco se marchita.
Hay quien la sabe arrancar de cuajo,
se le llama pesimista.
Buscala en los nuevos proyectos,
en la sal de la vida.
Al que hace sus sueños realidad,
se la llama ilusionista,
solo él sabe mimar a la ilusión,
para que esta no se aburra o se derrita.
De ilusión vivo,
de ilusión muero,
siempre espectante,
temblorosa como una hoja,
a que cuando mi ilusión se muera cumplida,
ver como una vez y otra, esta resucita.
es casi vírica.
Viene derrepente o poco a poco se marchita.
Hay quien la sabe arrancar de cuajo,
se le llama pesimista.
Buscala en los nuevos proyectos,
en la sal de la vida.
Al que hace sus sueños realidad,
se la llama ilusionista,
solo él sabe mimar a la ilusión,
para que esta no se aburra o se derrita.
De ilusión vivo,
de ilusión muero,
siempre espectante,
temblorosa como una hoja,
a que cuando mi ilusión se muera cumplida,
ver como una vez y otra, esta resucita.