la importancia de hallar un buen pretexto

jose villa

Poeta que considera el portal su segunda casa
si estás encabronada porque anoche
no acudí a la cita que acordamos
debo decirte que no fue la desidia o haber olvidado
que habíamos quedado que te llevaría a cenar
y luego a un hotel a coger para celebrar el puto san valentín de los cojones
lo que me hizo quedar mal contigo
-tampoco haberme largado con las putas-
sino el hecho de que ayer muy temprano en la mañana
-serían alrededor de las 5 30 am-
y reinando en el exterior una temperatura cercana a los cero grados
me levanté de la cama para salir a mear al patio
y al no cubrirme el torso, que llevaba desnudo
la gélida caricia del viento hizo que se me enfriara y contracturara
no sé qué puto nervio en la región lumbar
desatándose con ello, en el área en cuestión y alrededores
un agudo ramalazo de dolor que
por poco no me reduce a la más absoluta inmovilidad
y a quedarme tieso y congelado como una jodida escultura de hielo
a la intemperie, junto a un charco de meados humeantes
recién desalojados de mi vejiga;
cedió, sin embargo, con los minutos, ligeramente
la intensidad del brutal espasmo que me recorría el espinazo
y pude así entonces, deslizándome apoyado contra el tronco
del escuálido arbolillo que crece solitario
en ese rincón del patio
acabar a cuatro patas sobre el frío piso de cemento
y volver a mi cuarto gateando como un puto perro recién atropellado
para meterme en la cama y quedarme allí tendido
el resto del día y hasta hoy en la mañana
(cagándome en ese lapso dos veces y mojando algunas más
el puto colchón; y además
viéndome imposibilitado de contestar ninguna
de las 20 llamadas al celular que me hiciste a lo largo del día
porque el puto aparato lo había dejado en la cocina)
en que me encontré ya un poco menos rígido y pude moverme;
después de limpiarme y cambiar los cobertores cagados
y habiéndome ya tomado un café y unas galletas
decidí escribirte esta nota sabiendo que si te llamo
me colgarás el puto teléfono no sin antes
refrescarme la madre y decirme
que ni se me ocurra volver a llamarte y que ya no quieres
saber nada de mí

¿me perdonarás por ser hoy el día de los enamorados?

-eres un puto cabrón mentiroso, pinche villa:
me dijeron que ayer te vieron chupando en ese puto congal de las afueras
y que tenías a dos putas sentadas en tus piernas y sobándoles las tetas

-deben haberme confundido con otro, mi mariposita soñadora del amanecer;
además ya sabes que a la gente siempre le da por inventar
toda clase de ridículas historias francamente delirantes

.
 
Siempre somos los mismos personajes, unos pactan encuentros con quienes en realidad no quieren encontrarse y otros los pactan con quienes saben que son incapaces de cumplirlos, jaj, todo es tan ridículo, es cierto, todo es una ridìcula historia francamente delirante para no quedarse solos en el escenario. Abrabesos Villa, que San Valentìn te proteja y a nosotros no nos desampare.
 
Es un puto dilema el día de los enamorados, cuando en verdad amas por igual a todas las mujeres. Qué te puedo decir! Es jodido hacer preferencias, cuando las putas también saben dar su amor. Jejeje.
Un abrazo.
 

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