• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

La imposible belleza del triángulo escaleno

Pessoa

Moderador Foros Surrealistas.o
Miembro del equipo
Moderadores
LA IMPOSIBLE BELLEZA DEL TRIÁNGULO ESCALENO



El ojo gelifica las texturas

y rueda en la ambición de lo imposible

Cae desde la noche al pozo interminable de los días

mientras corro tras tu aroma o tu recuerdo

como gota de una vieja melodía

que me acucia y me desvela

como párrafos arrancados por el viento

al poema interminable que alguien plantó

en el bellísimo marco del desierto.



Tú y la nada somos yo

en este lento desgranar de eternidades

Tú y la nada como una calle en la noche

con sus reflejos equívocos

con sus huellas de crímenes que nunca serán resueltos.

Busco entre óxidos y alimañas

aquellas palabras que fueron de amor un día

y se perdieron en la distancia infinita de tus ojos

sumideros voraces de las lluvias,

de pasiones desgastadas por el uso,

y de tardes paseadas con los mágicos corceles

que rematan cualquier arco de triunfo.



Ocasos ajustados a dramáticas

sonerías de iglesias remotas

o a melodías que nunca tuvieron un film como soporte.

La imposible belleza de un triángulo escaleno

sólo comparable a aquella de los mártires sin causa

me hace meditar en lo grandioso de las veladuras

en los cuadros de Rembrandt.



Pero de nuevo apareces en mi noche

como una recurrente estantigua

como un árbol que señala en la bifurcación del camino

el que lleva a los abismos del aburrimiento estéril

y entras en mi lecho apaciguado

para encender nuevas brasas.

No es ese el destino que me llama oh infiel

sino aquel que lleva a la guirnalda y a la danza

Dame la vieja botella y márchate



Sobre los techos junto a estrellas que comienzan su agonía

con apenas mis últimas gotas de licor

espero a la gran diosa (grandiosa) dama de la negra túnica

y serán mis versos últimos como múltiples rosas

mi construcción definitiva

mi último altar.


Death%20and%20the%20Maiden%20Egon%20Schiele.jpg


Ilust.: Egon Schiele. “La muerte y la doncella”.
 
mientras corro tras tu aroma o tu recuerdo

como gota de una vieja melodía

Todo el poema es una verdadera joya, me quedo con estos que me han tocado, quizás por lo de "correr tras tu aroma o recuerdo" a veces siento que es lo que he estado haciendo toda mi vida, corriendo tras algo que no sé ni que es, pero lo sabré cuando lo tenga frente a frente,
mis respetos estimado Miguel en un abrazo en el azul del cielo sin nubes,
 
LA IMPOSIBLE BELLEZA DEL TRIÁNGULO ESCALENO



El ojo gelifica las texturas

y rueda en la ambición de lo imposible

Cae desde la noche al pozo interminable de los días

mientras corro tras tu aroma o tu recuerdo

como gota de una vieja melodía

que me acucia y me desvela

como párrafos arrancados por el viento

al poema interminable que alguien plantó

en el bellísimo marco del desierto.



Tú y la nada somos yo

en este lento desgranar de eternidades

Tú y la nada como una calle en la noche

con sus reflejos equívocos

con sus huellas de crímenes que nunca serán resueltos.

Busco entre óxidos y alimañas

aquellas palabras que fueron de amor un día

y se perdieron en la distancia infinita de tus ojos

sumideros voraces de las lluvias,

de pasiones desgastadas por el uso,

y de tardes paseadas con los mágicos corceles

que rematan cualquier arco de triunfo.



Ocasos ajustados a dramáticas

sonerías de iglesias remotas

o a melodías que nunca tuvieron un film como soporte.

La imposible belleza de un triángulo escaleno

sólo comparable a aquella de los mártires sin causa

me hace meditar en lo grandioso de las veladuras

en los cuadros de Rembrandt.



Pero de nuevo apareces en mi noche

como una recurrente estantigua

como un árbol que señala en la bifurcación del camino

el que lleva a los abismos del aburrimiento estéril

y entras en mi lecho apaciguado

para encender nuevas brasas.

No es ese el destino que me llama oh infiel

sino aquel que lleva a la guirnalda y a la danza

Dame la vieja botella y márchate



Sobre los techos junto a estrellas que comienzan su agonía

con apenas mis últimas gotas de licor

espero a la gran diosa (grandiosa) dama de la negra túnica

y serán mis versos últimos como múltiples rosas

mi construcción definitiva

mi último altar.


Death%20and%20the%20Maiden%20Egon%20Schiele.jpg


Ilust.: Egon Schiele. “La muerte y la doncella”.
Tú y la nada somos yo y así es uno, algo del ser que amamos y algo que parece nada. Algo que nos llena el alma y algo que nos la vacía.
Grandísimo poema, un gran placer leerte siempre. Abrazos afectuosos.
 
LA IMPOSIBLE BELLEZA DEL TRIÁNGULO ESCALENO



El ojo gelifica las texturas

y rueda en la ambición de lo imposible

Cae desde la noche al pozo interminable de los días

mientras corro tras tu aroma o tu recuerdo

como gota de una vieja melodía

que me acucia y me desvela

como párrafos arrancados por el viento

al poema interminable que alguien plantó

en el bellísimo marco del desierto.



Tú y la nada somos yo

en este lento desgranar de eternidades

Tú y la nada como una calle en la noche

con sus reflejos equívocos

con sus huellas de crímenes que nunca serán resueltos.

Busco entre óxidos y alimañas

aquellas palabras que fueron de amor un día

y se perdieron en la distancia infinita de tus ojos

sumideros voraces de las lluvias,

de pasiones desgastadas por el uso,

y de tardes paseadas con los mágicos corceles

que rematan cualquier arco de triunfo.



Ocasos ajustados a dramáticas

sonerías de iglesias remotas

o a melodías que nunca tuvieron un film como soporte.

La imposible belleza de un triángulo escaleno

sólo comparable a aquella de los mártires sin causa

me hace meditar en lo grandioso de las veladuras

en los cuadros de Rembrandt.



Pero de nuevo apareces en mi noche

como una recurrente estantigua

como un árbol que señala en la bifurcación del camino

el que lleva a los abismos del aburrimiento estéril

y entras en mi lecho apaciguado

para encender nuevas brasas.

No es ese el destino que me llama oh infiel

sino aquel que lleva a la guirnalda y a la danza

Dame la vieja botella y márchate



Sobre los techos junto a estrellas que comienzan su agonía

con apenas mis últimas gotas de licor

espero a la gran diosa (grandiosa) dama de la negra túnica

y serán mis versos últimos como múltiples rosas

mi construcción definitiva

mi último altar.


Death%20and%20the%20Maiden%20Egon%20Schiele.jpg


Ilust.: Egon Schiele. “La muerte y la doncella”.

Siempre excelentemente pulidos y maravillosos tus poemas... y siempre grata y enriquecedora la lectura de tus obras. Felicidades por tu arte. Un abrazo, amigo Miguel.
 
LA IMPOSIBLE BELLEZA DEL TRIÁNGULO ESCALENO



El ojo gelifica las texturas

y rueda en la ambición de lo imposible

Cae desde la noche al pozo interminable de los días

mientras corro tras tu aroma o tu recuerdo

como gota de una vieja melodía

que me acucia y me desvela

como párrafos arrancados por el viento

al poema interminable que alguien plantó

en el bellísimo marco del desierto.



Tú y la nada somos yo

en este lento desgranar de eternidades

Tú y la nada como una calle en la noche

con sus reflejos equívocos

con sus huellas de crímenes que nunca serán resueltos.

Busco entre óxidos y alimañas

aquellas palabras que fueron de amor un día

y se perdieron en la distancia infinita de tus ojos

sumideros voraces de las lluvias,

de pasiones desgastadas por el uso,

y de tardes paseadas con los mágicos corceles

que rematan cualquier arco de triunfo.



Ocasos ajustados a dramáticas

sonerías de iglesias remotas

o a melodías que nunca tuvieron un film como soporte.

La imposible belleza de un triángulo escaleno

sólo comparable a aquella de los mártires sin causa

me hace meditar en lo grandioso de las veladuras

en los cuadros de Rembrandt.



Pero de nuevo apareces en mi noche

como una recurrente estantigua

como un árbol que señala en la bifurcación del camino

el que lleva a los abismos del aburrimiento estéril

y entras en mi lecho apaciguado

para encender nuevas brasas.

No es ese el destino que me llama oh infiel

sino aquel que lleva a la guirnalda y a la danza

Dame la vieja botella y márchate



Sobre los techos junto a estrellas que comienzan su agonía

con apenas mis últimas gotas de licor

espero a la gran diosa (grandiosa) dama de la negra túnica

y serán mis versos últimos como múltiples rosas

mi construcción definitiva

mi último altar.


Death%20and%20the%20Maiden%20Egon%20Schiele.jpg


Ilust.: Egon Schiele. “La muerte y la doncella”.
Despues de tantos momentos uno se convierte en ese viajero desgranado que va descenciendo
por la vertiente triangulas de la vida. treinta sencillos grados donde el aria gigante de
los sentimientos se inunda de la necesidad final del descanso. me ha gustado mucho.
saludos amables de luzyabsenta
 
Muchas gracias, Lily, por tu emocionado comentario. Gracias que he de compartir con nuestro maestro Luzyabsenta, gracias a cuya impagable labor de recuperación de poemas antiguos es posible que algunos de los míos vuelvan a ver la luz y reciban nuevos cariños. Un abrazo, amiga mía.
miguel
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba