Gerardo Lugo
Cuervo gris
Tantos sueños y tan poca vida,
no hay amor, no hay tristeza, no hay nada
¿un vacío absoluto? quizá, o tal vez paz.
No puedo escribir algo triste
porque ya no estoy triste
el sol se ha puesto para la melancolía
y no vendrá la aurora a despertala,
como un recién nacido se acurruca en mi pecho
y como un amante me besa en los labios,
me recita algunos versos de despedida
y llora amargamente porque ya no la amo,
me abraza desesperadamente
pidiéndome no abandonarla,
pero ya es demasiado tarde.
Sus brazos son fríos y su boca salada,
la despojo de mi cuerpo
y lento muero en su mirada,
le doy la espalda y continúo mi camino
paso a paso, despacio y en silencio
sin volver la vista atrás,
entonces me pregunto ¿quién murió en realidad?
¿aún estoy vivo?... eso quiero pensar.
no hay amor, no hay tristeza, no hay nada
¿un vacío absoluto? quizá, o tal vez paz.
No puedo escribir algo triste
porque ya no estoy triste
el sol se ha puesto para la melancolía
y no vendrá la aurora a despertala,
como un recién nacido se acurruca en mi pecho
y como un amante me besa en los labios,
me recita algunos versos de despedida
y llora amargamente porque ya no la amo,
me abraza desesperadamente
pidiéndome no abandonarla,
pero ya es demasiado tarde.
Sus brazos son fríos y su boca salada,
la despojo de mi cuerpo
y lento muero en su mirada,
le doy la espalda y continúo mi camino
paso a paso, despacio y en silencio
sin volver la vista atrás,
entonces me pregunto ¿quién murió en realidad?
¿aún estoy vivo?... eso quiero pensar.