Odisea
Poeta recién llegado
Hay muchos dolores en la vida,
ninguno como los que acechan invisibles
en las tinieblas de la mente.
Respirar el presente corrupto que
finge estar allí cuando se lo precisa,
nadie puede sentir puramente
nuestros dolores mas que nuestra piel.
Soy un velero sin presagios
que huye en busca del alba,
perturbado por tanta confusa realidad.
Debiendo convivir en la oscuridad
para no ceder ante la locura,
cuando nadie puede sentir tu dolor
y todo carece de significado.
Incluso cediendo en las profundidades
escritas de este dolor también me encuentro en una desesperante agonía,
ya que parece que irónicamente, estos malvados versos son obra de la incomprensión humana.