fidel.vivero
Poeta recién llegado
Me he rendido ante tu indiferencia
Cada vez mi voluntad vale menos
Mejor silencio que improperios
Mejor la espera que la afrenta.
Estoy seguro que algo me aguarda
Que la soledad no es mi destino
Sólo sé que este camino
Será de duelo y de enseñanza.
Pedí mil veces me atendieras
Grité otras tantas me asfixiaba
Caí llorando en mis almohadas
Desahogando aquellas penas.
Solo pedía atención, solo eso,
Algún detalle, algo de tiempo,
No ser opacado por tus proyectos...
Quizás ansiaba ser uno de ellos.
Mi inseguridad creció con su ignominia,
Y sigo preso con el ansia de la huída
Que vendrá consecuente de mi hartazgo
O del suyo al fracasar esta mentira.
Cuantas veces envidié su egolatría,
Amar sin apegos, libre en su vida.
Al borde de la indiferencia y desapego,
Pero ya hizo efecto en mi autoestima.
Creo que el amar no espera nada,
Pero el no recibir, al final de cuentas cansa,
Siempre es bueno ser correspondido,
Te hace sentir amado por quien amas.
Hijos, cuerpo, vida y eventos,
Los primeros, los entiendo,
Los demás, te los respeto.
Pero simplemente no me veo en ella,
No me veo en su importancia,
No distingo mi presencia en su mirada,
Ya no espero ni siquiera sus llamadas.
Me fui quedando ausente de su tiempo,
Pasé a ocupar el ultimo lugar en su lista.
Cada vez mi voluntad vale menos
Mejor silencio que improperios
Mejor la espera que la afrenta.
Estoy seguro que algo me aguarda
Que la soledad no es mi destino
Sólo sé que este camino
Será de duelo y de enseñanza.
Pedí mil veces me atendieras
Grité otras tantas me asfixiaba
Caí llorando en mis almohadas
Desahogando aquellas penas.
Solo pedía atención, solo eso,
Algún detalle, algo de tiempo,
No ser opacado por tus proyectos...
Quizás ansiaba ser uno de ellos.
Mi inseguridad creció con su ignominia,
Y sigo preso con el ansia de la huída
Que vendrá consecuente de mi hartazgo
O del suyo al fracasar esta mentira.
Cuantas veces envidié su egolatría,
Amar sin apegos, libre en su vida.
Al borde de la indiferencia y desapego,
Pero ya hizo efecto en mi autoestima.
Creo que el amar no espera nada,
Pero el no recibir, al final de cuentas cansa,
Siempre es bueno ser correspondido,
Te hace sentir amado por quien amas.
Hijos, cuerpo, vida y eventos,
Los primeros, los entiendo,
Los demás, te los respeto.
Pero simplemente no me veo en ella,
No me veo en su importancia,
No distingo mi presencia en su mirada,
Ya no espero ni siquiera sus llamadas.
Me fui quedando ausente de su tiempo,
Pasé a ocupar el ultimo lugar en su lista.