Óscar Pérez
Poeta asiduo al portal
La injusta guerra
La selva se llenó de cicatrices,
de arañas por doquier, de vegetales,
de oscuras alimañas y animales,
de pétalos y plumas y narices.
De patas con la forma de raíces
y oídos como espadas o metales,
era una mezcla hirsuta de señales,
de bocas con visión, de olfatos grises.
Y en medio de la selva unos países
llenos de acero, de autos y cristales
se llenan de ciudades y matrices.
Y violada la selva y fantasmales
sus restos se hacen gritos infelices
y ahogan por la calle a los mortales.
14 06 11
La selva se llenó de cicatrices,
de arañas por doquier, de vegetales,
de oscuras alimañas y animales,
de pétalos y plumas y narices.
De patas con la forma de raíces
y oídos como espadas o metales,
era una mezcla hirsuta de señales,
de bocas con visión, de olfatos grises.
Y en medio de la selva unos países
llenos de acero, de autos y cristales
se llenan de ciudades y matrices.
Y violada la selva y fantasmales
sus restos se hacen gritos infelices
y ahogan por la calle a los mortales.
14 06 11