davidul
Poeta asiduo al portal
Con humo del tabaco de los coches,
en las calles grises y alquitranadas,
cuando, los atardeceres son noches,
camina mas de un alma trastornada,
buscando la muerte como broche
y así tener una vida engalanada,
sin que el recontamiento y el reproche,
de vagar por la vida, y no hacer nada.
No era ni juez
no era ni dios
no era verdugo.
La soga de la soledad
le apretaba mas,
y con soga decidió acabar
con su enigmática vida
y así sus penas poder ahogar.
No sé, si sera el destino
o la niñata casualidad
que la cuerda no soporto
la ira suicida de la crueldad.
No era la hora,
no era el día,
no era el momento.
en las calles grises y alquitranadas,
cuando, los atardeceres son noches,
camina mas de un alma trastornada,
buscando la muerte como broche
y así tener una vida engalanada,
sin que el recontamiento y el reproche,
de vagar por la vida, y no hacer nada.
No era ni juez
no era ni dios
no era verdugo.
La soga de la soledad
le apretaba mas,
y con soga decidió acabar
con su enigmática vida
y así sus penas poder ahogar.
No sé, si sera el destino
o la niñata casualidad
que la cuerda no soporto
la ira suicida de la crueldad.
No era la hora,
no era el día,
no era el momento.