valentino arrabal
Poeta recién llegado
Cuanta jactancia de estos días
que sólo dejan sombras
cuando se van,
que mis quejas no igualarán
al ruido
con que se manifiestan al partir,
y el tiempo
que aborta mi paciencia
sobre aquel sendero que no escogí,
y el rostro amurallado de tu presencia
que si avanzo o me detengo
me sentencia,
cuánta tentación he de renunciar
para consolarme y un tanto
herirte,
si te dejo o me dejas
me da igual,
porque estos días
jamás perderán su jactancia
porque jamás mis quejas
acallarán ese ruido
que dejan estos días al marcharse.
que sólo dejan sombras
cuando se van,
que mis quejas no igualarán
al ruido
con que se manifiestan al partir,
y el tiempo
que aborta mi paciencia
sobre aquel sendero que no escogí,
y el rostro amurallado de tu presencia
que si avanzo o me detengo
me sentencia,
cuánta tentación he de renunciar
para consolarme y un tanto
herirte,
si te dejo o me dejas
me da igual,
porque estos días
jamás perderán su jactancia
porque jamás mis quejas
acallarán ese ruido
que dejan estos días al marcharse.