Beache
Bertoldo Herrera Gitterman
LA JUANANA
A la hermana de mi nana
le ocurrió que una gitana
le predijo o la maldijo
que tendría pronto un hijo.
Entonces se puso a pensar
y quedó muy preocupada
¿cómo podría pasar
si aún no estaba casada?
Ella se llamaba Juana
y sucedió que una mañana
asomada su ventana
se comía una manzana.
Y mientras por allí miraba
para todos los costados
descubrió que le faltaba
el más lindo de sus pavos.
Y se puso a pensar quién podría
haberse llevado el pavo
haber sido otro no podría
que algún vecino de al lado.
Y se fue rumbo hacia allá
para estampar su reclamo
con su cara bien pinta’
y un buen palo en una mano.
Y luego de gritar aló
los retó muy bien a todos
pero nada resultó
pues todos estaban beodos.
Vinieron donde ella estaba
uno la tomó por la cintura
y los cuatro la forzaron
y la tiraron a la basura.
Cuando para su casa volvía
enojada y ultrajada
la Juanana aún no sabía
que ya estaba embarazada.
Y un día que se paseaba
se encontró con don Benito
le preguntó cuál era padre
si el tonto, el feo, el malo o el bonito.
Y como ella no lo sabía
y por no pasar de ignorante
se fue a casa de su tía
a partir de ese mismo instante.
Y ambas fueron donde el adivino
que vivía al lado del teatro
que le dijo, “no es uno tu hijo,
debes saber que son cuatro”.
Y antes que ella se fuera,
que abandonara el recinto,
le dijo con mucha pena
“y son todos de padre distinto”.
Y cuando sus hijos nacieron
sintió una gran emoción
un hijo le nació hermoso
uno feo, uno malo y el otro tontón.
Desde entonces la pobre Juana
se pasaba todo el día
corriendo hacia todas partes
ya casi no dormía.
Un hijo pasaba gritando
el otro hacía puras tonteras
el otro lloraba y chillaba
se quitaban las mamaderas.
Pues cansada de todo aquello
Juanana un día se dijo
“es muy lindo tener hijo
pero es que así no se puede”.
Se pasaba todo el día
sin tener ningún relajo
ya trotando para arriba
ya corriendo para abajo.
Entonces se dijo a sí misma
“debo hacerme mejor trato
más fácil es criar uno
que tener que criar cuatro”.
Y segura de que ella nunca
dejaría de ser la madre
A sus niños desde ahora
los debería criar el padre.
Se levantó de madrugada
y de a uno se los llevando,
fue a la casa de los padres
y en la puerta los fue dejando.
Y esta es la historia señores
de nuestra querida Juanana
ahora no tiene hijos
pero cuida los de su hermana.
Bertoldo Herrera Gitterman
14 04 20
A la hermana de mi nana
le ocurrió que una gitana
le predijo o la maldijo
que tendría pronto un hijo.
Entonces se puso a pensar
y quedó muy preocupada
¿cómo podría pasar
si aún no estaba casada?
Ella se llamaba Juana
y sucedió que una mañana
asomada su ventana
se comía una manzana.
Y mientras por allí miraba
para todos los costados
descubrió que le faltaba
el más lindo de sus pavos.
Y se puso a pensar quién podría
haberse llevado el pavo
haber sido otro no podría
que algún vecino de al lado.
Y se fue rumbo hacia allá
para estampar su reclamo
con su cara bien pinta’
y un buen palo en una mano.
Y luego de gritar aló
los retó muy bien a todos
pero nada resultó
pues todos estaban beodos.
Vinieron donde ella estaba
uno la tomó por la cintura
y los cuatro la forzaron
y la tiraron a la basura.
Cuando para su casa volvía
enojada y ultrajada
la Juanana aún no sabía
que ya estaba embarazada.
Y un día que se paseaba
se encontró con don Benito
le preguntó cuál era padre
si el tonto, el feo, el malo o el bonito.
Y como ella no lo sabía
y por no pasar de ignorante
se fue a casa de su tía
a partir de ese mismo instante.
Y ambas fueron donde el adivino
que vivía al lado del teatro
que le dijo, “no es uno tu hijo,
debes saber que son cuatro”.
Y antes que ella se fuera,
que abandonara el recinto,
le dijo con mucha pena
“y son todos de padre distinto”.
Y cuando sus hijos nacieron
sintió una gran emoción
un hijo le nació hermoso
uno feo, uno malo y el otro tontón.
Desde entonces la pobre Juana
se pasaba todo el día
corriendo hacia todas partes
ya casi no dormía.
Un hijo pasaba gritando
el otro hacía puras tonteras
el otro lloraba y chillaba
se quitaban las mamaderas.
Pues cansada de todo aquello
Juanana un día se dijo
“es muy lindo tener hijo
pero es que así no se puede”.
Se pasaba todo el día
sin tener ningún relajo
ya trotando para arriba
ya corriendo para abajo.
Entonces se dijo a sí misma
“debo hacerme mejor trato
más fácil es criar uno
que tener que criar cuatro”.
Y segura de que ella nunca
dejaría de ser la madre
A sus niños desde ahora
los debería criar el padre.
Se levantó de madrugada
y de a uno se los llevando,
fue a la casa de los padres
y en la puerta los fue dejando.
Y esta es la historia señores
de nuestra querida Juanana
ahora no tiene hijos
pero cuida los de su hermana.
Bertoldo Herrera Gitterman
14 04 20