La justicia de los parásitos y bebés atijerados por la mitad.

Anne_

I killed Bukowski.
Con esta voz, puedes escribir dolores
como valses de bebés atijerados por la mitad,
como perros tapiados en las aceras,
como que un hombre partido,
es dos hombres incompletos.
Con esta voz, puedes cantar escorias
como la revolución de las pirañas,
como los alambres mohosos bajo el brazo,
como todos los soplidos juntos,
para derribar un barco.
Con esta voz, puedes escribir dolores
como rockanroles de sueños licuados,
como esperanzas succionadas
por la justicia de los parásitos,
una sola hambre, es ninguna boca masticando.

Neos desentierran raíces, y yo, con la voz engarrada,
como si tuviera a Dios en la aorta,
anorexio onirismos.
¡Mis duraznos, mi boca!​
 
Última edición:
Con esta voz, puedes escribir dolores
como valses de bebés atijerados por la mitad,
como perros tapiados en las aceras,
como que un hombre partido,
es dos hombres incompletos.
Con esta voz, puedes cantar escorias
como la revolución de las pirañas,
como los alambres mohosos bajo el brazo,
como todos los soplidos juntos,
para derribar un barco.
Con esta voz, puedes escribir dolores
como rockanroles de sueños licuados,
como esperanzas succionadas
por la justicia de los parásitos,
una sola hambre, es ninguna boca masticando.

Neos desentierran raíces, y yo, con la voz engarrada,
como si tuviera a Dios en la aorta,
anorexio onirismos.
¡Mis duraznos, mi boca!​
Muy grato leerte. Logras un efecto surrealista con soltura. Con desparpajo, insolencia y mensaje. Un caldo perfecto. Felicitaciones, poeta.
Dani.
 
Con esta voz, puedes escribir dolores
como valses de bebés atijerados por la mitad,
como perros tapiados en las aceras,
como que un hombre partido,
es dos hombres incompletos.
Con esta voz, puedes cantar escorias
como la revolución de las pirañas,
como los alambres mohosos bajo el brazo,
como todos los soplidos juntos,
para derribar un barco.
Con esta voz, puedes escribir dolores
como rockanroles de sueños licuados,
como esperanzas succionadas
por la justicia de los parásitos,
una sola hambre, es ninguna boca masticando.

Neos desentierran raíces, y yo, con la voz engarrada,
como si tuviera a Dios en la aorta,
anorexio onirismos.
¡Mis duraznos, mi boca!​
Desde la voz tambien se pueden desenterrar todos esos sueños y establecer asi un
cobijo de lluviar donde la mezcla del dulzor contradice a la amargura. me gusto
mucho todas esas vertientes de reflexion que se introduden en cada versos.
saludos afectuosos de luzyabsenta
 
¡Cuál es el mensaje?
Estimada Valerie: Gracias por tu pregunta. A veces un escritor escribe porque sí. Porque eso es lo que salió en ese momento. De esa manera y no de otra. Y desde luego que esto también es Poesía. Tan valiosa como la que se entrega a la fragua de la confección minuciosa y estudiada. (Aunque yo prefiero la primera siempre... Shhhh!)
Así lo he visto en tantos autores jóvenes que en una compulsión de rebelde lexicografía han llevado adelante trabajos de belleza única.
Todos a veces nos paramos frente a nuestra obra y nos da temor lo que hemos escrito. Sin embargo lo compartimos. Muchas veces por la necesidad de exorcizar demonios o simplemente compartir con algunos esa gota de agua dulce, salada, amarga o ácida, según el caso, pero siempre terrible y necesaria, que es la Poesía. Y frente a tanto comentario uno tal vez siente que su voz no aparece. Y necesita una tercera explicación de lo que uno es a través de sus propios poemas. El artista pasa pasa por esto a menudo. Realmente ignoro si éste es el caso. Simplemente diré que con la voz profunda de la Poesía uno puede decirse, pronunciarse en el otro. Dejar su impronta. Esta es un arma con la que contar tanto historias de angeles como de íncubos. Y es verdad, yo concuerdo: la Poesía, a veces, nos permite tener a Dios en la aorta. Y desde luego, 'anorexiar' (wow, qué bella palabra! Ja!) onirismos.
Con todo, siempre diré que la magia consiste en que el lector logre divagar por universos distintos a los propuestos por el autor. Es el mejor mimo para quien escribe. La obra -una vez suelta- es de quien la lee. Tu voz, en este caso cuenta, denuncia, describe horrores y temores. Pero por sobre todas las cosas advierte su propia potencia. Y es lógico que se asuste. Pero también que se endulce y que celebre. Sinceramente.
Dani.
 
Última edición:
Estimada Valerie: Gracias por tu pregunta. A veces un escritor escribe porque sí. Porque eso es lo que salió en ese momento. De esa manera y no de otra. Y desde luego que esto también es Poesía. Tan valiosa como la que se entrega a la fragua de la confección minuciosa y estudiada. (Aunque yo prefiero la primera siempre... Shhhh!)
Así lo he visto en tantos autores jóvenes que en una compulsión de rebelde lexicografía han llevado adelante trabajos de belleza única.
Todos a veces nos paramos frente a nuestra obra y nos da temor lo que hemos escrito. Sin embargo lo compartimos. Muchas veces por la necesidad de exorcizar demonios o simplemente compartir con algunos esa gota de agua dulce, salada, amarga o ácida, según el caso, pero siempre terrible y necesaria, que es la Poesía. Y frente a tanto comentario uno tal vez siente que su voz no aparece. Y necesita una tercera explicación de lo que uno es a través de sus propios poemas. El artista pasa pasa por esto a menudo. Realmente ignoro si éste es el caso. Simplemente diré que con la voz profunda de la Poesía uno puede decirse, pronunciarse en el otro. Dejar su impronta. Esta es un arma con la que contar tanto historias de angeles como de íncubos. Y es verdad, yo concuerdo: la Poesía, a veces, nos permite tener a Dios en la aorta. Y desde luego, 'anorexiar' (wow, qué bella palabra! Ja!) onirismos.
Con todo, siempre diré que la magia consiste en que el lector logre divagar por universos distintos a los propuestos por el autor. Es el mejor mimo para quien escribe. La obra -una vez suelta- es de quien la lee. Tu voz, en este caso cuenta, denuncia, describe horrores y temores. Pero por sobre todas las cosas advierte su propia potencia. Y es lógico que se asuste. Pero también que se endulce y que celebre. Sinceramente.
Dani.

El aborto, sr. Hablo sobre el aborto.
 
Con esta voz, puedes escribir dolores
como valses de bebés atijerados por la mitad,
como perros tapiados en las aceras,
como que un hombre partido,
es dos hombres incompletos.
Con esta voz, puedes cantar escorias
como la revolución de las pirañas,
como los alambres mohosos bajo el brazo,
como todos los soplidos juntos,
para derribar un barco.
Con esta voz, puedes escribir dolores
como rockanroles de sueños licuados,
como esperanzas succionadas
por la justicia de los parásitos,
una sola hambre, es ninguna boca masticando.

Neos desentierran raíces, y yo, con la voz engarrada,
como si tuviera a Dios en la aorta,
anorexio onirismos.
¡Mis duraznos, mi boca!​
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esta voz me ha llevado por tus sopas mentales y licuados exqusitos .
 
Con esta voz, puedes escribir dolores
como valses de bebés atijerados por la mitad,
como perros tapiados en las aceras,
como que un hombre partido,
es dos hombres incompletos.
Con esta voz, puedes cantar escorias
como la revolución de las pirañas,
como los alambres mohosos bajo el brazo,
como todos los soplidos juntos,
para derribar un barco.
Con esta voz, puedes escribir dolores
como rockanroles de sueños licuados,
como esperanzas succionadas
por la justicia de los parásitos,
una sola hambre, es ninguna boca masticando.

Neos desentierran raíces, y yo, con la voz engarrada,
como si tuviera a Dios en la aorta,
anorexio onirismos.
¡Mis duraznos, mi boca!​
El alma vomita lo que no le gusta, con fuerza, con llanto, con impotencia, este poema es un manifiesto, una protesta, una voz de desagrado, que apoyo con todas mi alma... saludos inmensos...
 

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