sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
La lágrima del amor,
se vuelve a ver en nuestro sentimiento,
de besos que sueñan con poder beberse en un
mismo ciclón.
Cuando los sueños son paraísos,
cuando los besos son el pedestal
de los versos extendidos en su aroma,
en la cumbre de nuestra canción.
Así canta la niña,
así vive su ardor,
que vuela a mis besos
y se hace mi corazón.
Lágrima viva,
que vuelve al compás del ardor,
cántame niña
cántame flor
que cuando veas mis ojos
haremos a nuestro color,
por eso mírame
dime que es la lágrima del amor,
dime donde están tus versos multiplicados en tu cuerpo,
tú lágrima que deshiela tus pestañas,
así hasta nacer de un beso ha mis besos.
Cántame niña,
cántame flor,
que eres la niña maravilla
versando nuestro color.
Amor para siempre,
dime donde esta el principio sin final
cántame niña
con esa lágrima
que recita nuestros poemas
al ritmo de nuestro querer,
por eso ámame niña
ámame amor
que cuando lleguen tus lágrimas
diremos palabras
hasta llegar a nuestro esplendor,
así y siempre en nuestro gran corazón.