Rodolfo Cabrera
Poeta recién llegado
Esa oscuridad de la noche errante
que naufraga en mi caminar;
esa solemne sombra salvadora
Luego ilusión, elución y caos
a causa de mi entorno
desértico y azul para variar,
Te hablo a ti...
Te hablo a causa del abandono del cielo
y te encuentro bailoteando
como un nenito sobre la noche
de cabalgata
Amanece rayando el alba y yo;
como loco al espejo danzando,
ni tregua ni tiempo en esta vaguedad
alrededor de ti
Lánguida es la muerte al sonreír,
batida y constante la sombra de tu alcoba,
se me escapan de las manos
todas las estrellas que me incineran;
todos los segundos
-Me embriaga tu mano de bestia encariñada
esa solemne sombra salvadora
Luego ilusión, elución y caos
a causa de mi entorno
desértico y azul para variar,
Te hablo a ti...
Te hablo a causa del abandono del cielo
y te encuentro bailoteando
como un nenito sobre la noche
de cabalgata
Amanece rayando el alba y yo;
como loco al espejo danzando,
ni tregua ni tiempo en esta vaguedad
alrededor de ti
Lánguida es la muerte al sonreír,
batida y constante la sombra de tu alcoba,
se me escapan de las manos
todas las estrellas que me incineran;
todos los segundos
-Me embriaga tu mano de bestia encariñada