sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡La lengua de la luna!
tan suave como su color despierto en mis mejillas
¿se volvio de luna?
y miradas de acoplo y soltura
¡me llevó la luna!
y salte por el cielo
besé su arena
y me indico la luna
que las almas eran su estrella
y amamos la luna
siempre entre los horizontes me calmó su burbuja
hablare a la luna
de versos hacia el cielo
me quemé de sueños
y salí en su busqueda como sirviente de su locura
¡que hacia mi niña!
¿entre los templos de su soñadora ternura?
y volvio mi locura
que arte en su aventura
¡y amare a la luna!
para siempre ser su niño de su cordura.
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