La Sexorcisto
Lluna V. L.
Me han dicho que hay un lugar
en el que a cada paso que das
no saltan pajaritos de colores del suelo
ni caen esquirlas de mercurio desde las nubes,
me lo han repetido una
y
dos veces,
que vaya al Sur;
pero yo ando perdida para encontrarme.
En un instante un: ¡Crash! Una colisión,
se rompen todos los besos
y
las rosas,
al otro lado del río alquitranado mi némesis;
pero sé que cuando se destroza todo
yo estoy en la otra cara
y
el enfrentamiento cambia
porque entonces el roce tiene sentido
al llegar el olor de un océano que no está,
me lo dicen los ecos una
y
cien veces,
hay una leyenda para romper
y
una brújula que no conduce a ningún lugar,
lo siento si es medianoche
y
me esperan mil avatares
quédate tú con las cadenas.
en el que a cada paso que das
no saltan pajaritos de colores del suelo
ni caen esquirlas de mercurio desde las nubes,
me lo han repetido una
y
dos veces,
que vaya al Sur;
pero yo ando perdida para encontrarme.
En un instante un: ¡Crash! Una colisión,
se rompen todos los besos
y
las rosas,
al otro lado del río alquitranado mi némesis;
pero sé que cuando se destroza todo
yo estoy en la otra cara
y
el enfrentamiento cambia
porque entonces el roce tiene sentido
al llegar el olor de un océano que no está,
me lo dicen los ecos una
y
cien veces,
hay una leyenda para romper
y
una brújula que no conduce a ningún lugar,
lo siento si es medianoche
y
me esperan mil avatares
quédate tú con las cadenas.
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