Jesús Cáñez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te observo desde esta hoja en blanco
que rápido empiezo a trazar
y con estas caricias de tinta
te abrazo en mi luz.
Tengo tus ganas corriendo en mis manos
y bebo el rocío de toda tu piel.
Tus ojos de nuevo me insisten
miradas del sol.
Las ansias vivas de un octubre tierno
me dieron a mí fervorosos placeres
que buscan los ruidos en aquellos pasos
por do va mi ser.
Y aquí me tienes pensando en tu aliento
buscando la fresca brisa del aire
que siempre renueva, me otorga y regala
un nuevo cantar.
Hubo quien me dijera con rosas
que su belleza tiene mil espinas
pero la rosa que tengo en la mano
no rasga mi piel.
Así es como avanzo contigo en mi mundo
rompiendo cadenas que atan la puerta
de dos corazones que en una mirada
se buscan fundir.
Y esta hoja en blanco se ha convertido
en otro capítulo de nuestra historia;
cerremos por hoy la libreta y busquemos
otro amanecer.
que rápido empiezo a trazar
y con estas caricias de tinta
te abrazo en mi luz.
Tengo tus ganas corriendo en mis manos
y bebo el rocío de toda tu piel.
Tus ojos de nuevo me insisten
miradas del sol.
Las ansias vivas de un octubre tierno
me dieron a mí fervorosos placeres
que buscan los ruidos en aquellos pasos
por do va mi ser.
Y aquí me tienes pensando en tu aliento
buscando la fresca brisa del aire
que siempre renueva, me otorga y regala
un nuevo cantar.
Hubo quien me dijera con rosas
que su belleza tiene mil espinas
pero la rosa que tengo en la mano
no rasga mi piel.
Así es como avanzo contigo en mi mundo
rompiendo cadenas que atan la puerta
de dos corazones que en una mirada
se buscan fundir.
Y esta hoja en blanco se ha convertido
en otro capítulo de nuestra historia;
cerremos por hoy la libreta y busquemos
otro amanecer.