James De la rosa
Juan Carlos Tuñon
La ligereza del amor que se abandona
como quien se despoja de su vestido
y a la luz de la carne, los deseos
los sonidos chapotean quejumbrosos
en la sombra de un olvido silencioso.
Porque efímeros son los recursos
cuando la piel se bebe la piel
cuando la sangre se concentra
en instintos salvajes de madera
donde colgar nuestros trajes...
ni reposo de alegría ni descanso merecido
lo que provoca, busca ausencia y busca provocar;
es algo tan pesado el amor ligero
que se abandona aún antes de tenerlo.
como quien se despoja de su vestido
y a la luz de la carne, los deseos
los sonidos chapotean quejumbrosos
en la sombra de un olvido silencioso.
Porque efímeros son los recursos
cuando la piel se bebe la piel
cuando la sangre se concentra
en instintos salvajes de madera
donde colgar nuestros trajes...
ni reposo de alegría ni descanso merecido
lo que provoca, busca ausencia y busca provocar;
es algo tan pesado el amor ligero
que se abandona aún antes de tenerlo.