Rosario Martín
Poeta que considera el portal su segunda casa
No me da ninguna pena el tal Don Carlos, ninguna,jajaja![]()
Se fue Don Carlos a la guerra un día
dejando a su mujer con un criado,
en el centro cinturón y candado
y llevóse la llave que lo abría.
Y una noche por mayo ya sería
ella siente la llama del pecado
y pretende escindir lo que cerrado
bajo su vestido permanecía.
Si fueses un experto cerrajero
y abrieras la reja que me aprisiona
contigo sería libre ésta dama
le dice al sirviente y también espero
el grácil regalo de tu persona
en mi mullida y placentera cama.
Eladio Parreño Elías
17-Diciembre-2014
y espero que el criado tuviera buena maña.
Qué bien se te da la picaresca, Eladio,
un abrazo compañero