Amanece bella rosa en mi escritorio,
rebusco afanado una nota,
no encontrando ni el envoltorio,
que en ausencia de mensaje mi ansia denota.
¡Receloso!
Busco por encima y por debajo de la silente mesa,
y tan solo el loro con su desparpajo vocifera:
¡Florrrrrr hermossssssssa..!
fijando mi mirar en la flor que abierta espera
¡Sueño y deseo!
Recorriendo cocina, salón y pasillos,
los servicios y salitas,
sin hallar pruebas ni resquicios,
que resuelvan mis enervadas cuitas.
¡Enardecido!
Me dirijo cabizbajo al dormitorio,
entre mis manos bella rosa,
interrogante y ofertorio,
cobrando vida en ti amada esposa.
¡Al descubrirte
!
Desparramada abierta en jarras,
cascada de pelo sobre la almohada,
estrellas en los ojos de tus aguas,
delatando la Vía láctea en tu mirada.
¡Envuelta en añoranza!
En completa desnudez,
sobre horizonte de esperanza,
flotando cándida madurez,
flor amada, esencia y danza.