viento-azul
Poeta que considera el portal su segunda casa
Una sombra vaga sin hombre
y la llamaré carne.
Como tú llamaste amor
a esto que hemos sentido.
Que un día fue universo,
sexo contrincante,
después danza ensayada,
y finalmente cansancio
y agujetas en los labios.
Una sombra vaga sin hombre
y la llamaré carne.
Como tú llamaste amor
a este error consentido.
Leíste mi mirada
y supiste que no era tuya.
Yo tal vez vi la muerte
con la brisa de tus alas
cuando ya te habías ido.
Una sombra vaga sin hombre,
y un hombre sin latido,
les voy a llamar carne,
como tú llamaste amor,
a este silencio dormido;
entre dos hojas de piel
y un reloj de tiempo vacío.
y la llamaré carne.
Como tú llamaste amor
a esto que hemos sentido.
Que un día fue universo,
sexo contrincante,
después danza ensayada,
y finalmente cansancio
y agujetas en los labios.
Una sombra vaga sin hombre
y la llamaré carne.
Como tú llamaste amor
a este error consentido.
Leíste mi mirada
y supiste que no era tuya.
Yo tal vez vi la muerte
con la brisa de tus alas
cuando ya te habías ido.
Una sombra vaga sin hombre,
y un hombre sin latido,
les voy a llamar carne,
como tú llamaste amor,
a este silencio dormido;
entre dos hojas de piel
y un reloj de tiempo vacío.
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