Cotidiana poesia
Poeta recién llegado
Me gustaría enredarme entre sus piernas,
callejear entre sus delirios,
llamar a la puerta de sus ventanas
y que me contestaran seres que desconozco.
Por lo pronto, creo saber la puerta que hay que abrir,
y doy golpes con troncos de acero,
sin entender, que hace falta una llave,
como si tal vez, la escuela,
con su inconsciente consciencia
mi imaginación.
callejear entre sus delirios,
llamar a la puerta de sus ventanas
y que me contestaran seres que desconozco.
Por lo pronto, creo saber la puerta que hay que abrir,
y doy golpes con troncos de acero,
sin entender, que hace falta una llave,
como si tal vez, la escuela,
con su inconsciente consciencia
hubiera matado
mi imaginación.