La lluvia en tu pelo, tus ojos de distancia.
Sísmica es la palabra amor
en tu voz de ave y fuego.
Allí estamos, unidos en cíclicos sentires,
como manos balanceándose entre eternidades.
Oh, mujer de alados ríos,
cántame tu risa y cura mis dolores,
sé la lluvia refrescante del atardecer,
el apogeo del destino perdido,
la aurora que despide la tristeza,
el ángel que baila entre lirios....
Y déjame morir como he vivido;
siempre buscándote dónde tu corazón ha nacido.
Sísmica es la palabra amor
en tu voz de ave y fuego.
Allí estamos, unidos en cíclicos sentires,
como manos balanceándose entre eternidades.
Oh, mujer de alados ríos,
cántame tu risa y cura mis dolores,
sé la lluvia refrescante del atardecer,
el apogeo del destino perdido,
la aurora que despide la tristeza,
el ángel que baila entre lirios....
Y déjame morir como he vivido;
siempre buscándote dónde tu corazón ha nacido.