sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
La lluvia triste de mis ojos
donde sus labios eran esponjas
y sus manos eran alfombras
para extender sus deseos hacia más allá de los lugares.
Quería ser sueño y estar a su lado
y dejar a mis ojos
para llegar a los suyos.
Triste imagen de mis memorias
y mi alma agarrada desde sus labios
y las noches crucificadas entre sus brazos
y de ahí no pude ver el sol de la mañana
porque sus ojos eran su espejo
y los caminos hasta ellos eran su orientación hacia mis besos.
La lluvia triste de mis ojos
y no sabía llegar a sus palpados de luna
y la tristeza me absorbía entre los muros de lágrimas
así me quedé sin retrato
y estuve a punto de morir deshojando los pétalos de las flores
para saber si me quería.
Tristes eran mis lágrimas
donde sus labios eran esponjas
y ahora que me he derretido en sus miradas
no se si aun me querría
o si antes me hubiera besado
por lo mucho que le quería.