Era una tarde de invierno. Todavía era temprano pero el día terminaba apresuradamente . Las luces se encendían antes de tiempo , iluminando las calles llenas de transeúntes de todas las edades. Empezaba a llover suave pero amenazaba un viento frío . Todo el mundo vestía muy arropado ,los hombres con sombreros ,abrigos largos , bufanda y guantes , a las mujeres sólo se les veía los ojos de tan abrigadas que iban.
Entre tanta multitud destacaba un hombre más alto que el resto , iba a paso largo , seguro y rápido. Parecía tener prisa . No dirigía la mirada hacía ningún lado , tan concentrado iba con sus propios pensamientos.
Al llegar a una bocacalle , justo en la esquina , tropieza bruscamente con una joven. Se escucha una voz cálida y amable : " lo siento señorita ", sujetándole por el brazo para que ella no caiga.
Ella levantó la vista , algo nerviosa fija sus ojos en los de aquel personaje , le obsequia una pequeña sonrisa y sonrojada le dá las gracias y sigue caminando , sin saber que él la sigue con la mirada. Tres minutos después él continúa su camino , pero ahora ya no apresuraba el paso , en su retina llevaba grabado el color de aquellos hermosos ojos de la mujer. Coincidencia o no , ella pensaba en la extraña expresión de aquel hombre. Se dió vuelta para mirarlo otra vez , pero en la lejanía se divisaba sólo una figura abstracta que se perdía bajo la espesa lluvia. Ella siguió caminando , en sus ojos claros no reflejaban nerviosismo sino pequeñas luces de colores que bailaban misteriosamente. Se encontrarían de nuevo ? El destino estaba ya escrito , pero ninguno de los dos lo sabía aún.
Entre tanta multitud destacaba un hombre más alto que el resto , iba a paso largo , seguro y rápido. Parecía tener prisa . No dirigía la mirada hacía ningún lado , tan concentrado iba con sus propios pensamientos.
Al llegar a una bocacalle , justo en la esquina , tropieza bruscamente con una joven. Se escucha una voz cálida y amable : " lo siento señorita ", sujetándole por el brazo para que ella no caiga.
Ella levantó la vista , algo nerviosa fija sus ojos en los de aquel personaje , le obsequia una pequeña sonrisa y sonrojada le dá las gracias y sigue caminando , sin saber que él la sigue con la mirada. Tres minutos después él continúa su camino , pero ahora ya no apresuraba el paso , en su retina llevaba grabado el color de aquellos hermosos ojos de la mujer. Coincidencia o no , ella pensaba en la extraña expresión de aquel hombre. Se dió vuelta para mirarlo otra vez , pero en la lejanía se divisaba sólo una figura abstracta que se perdía bajo la espesa lluvia. Ella siguió caminando , en sus ojos claros no reflejaban nerviosismo sino pequeñas luces de colores que bailaban misteriosamente. Se encontrarían de nuevo ? El destino estaba ya escrito , pero ninguno de los dos lo sabía aún.