en el intenso instante
de la leche nutricia
salpicando el rostro
a veces llegan los fantasmas
a tu suave rincón
a reírse de las estrellas,
vienen los fantasmas
y no saben nada de ti,
como corazones oprimidos
artificiales espasmos,
te quiero y si,
te necesito y no,
lleno de kilometros,
lleno de caballos,
en un encabalgamiento
de versos y caballos
que pastan en el campo
cerca de la orilla
Mar de asfalto,mar lejano
ras del infierno.
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