isaac newton
Poeta que considera el portal su segunda casa
La luna vuelve dorada, el vuelo
de la paloma que miente como tierra
y sabe como sal, invitado ha sido el
amor de su embalse con ojos claros.
Ha sido la luna la culpable, viento
con marea, invitados a portar
como única su pesada, en el cielo,
con cara, un oro de una plata o bronce.
Ha venido una amenaza que trae
consigo, bella silueta de giros
y hambre, que con ella la luz es
victoria y el hombre prometido, luna.
Alce las sillas de las palomas
tenga usted real justicia entre un
árbol y su columna, dientes manchados
ruidos entre sal y belleza entre todo.
Muera un hijo entre dientes, cortado
por tal alumbro del mar, protegido
ha sido muerte la belleza de tal
olvido, demuestra la herencia, hacía camino.
de la paloma que miente como tierra
y sabe como sal, invitado ha sido el
amor de su embalse con ojos claros.
Ha sido la luna la culpable, viento
con marea, invitados a portar
como única su pesada, en el cielo,
con cara, un oro de una plata o bronce.
Ha venido una amenaza que trae
consigo, bella silueta de giros
y hambre, que con ella la luz es
victoria y el hombre prometido, luna.
Alce las sillas de las palomas
tenga usted real justicia entre un
árbol y su columna, dientes manchados
ruidos entre sal y belleza entre todo.
Muera un hijo entre dientes, cortado
por tal alumbro del mar, protegido
ha sido muerte la belleza de tal
olvido, demuestra la herencia, hacía camino.
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