Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
La Luna
Descalzo y desnudo
sobre la blanca arena,
mirando
de frente a la negra mar,
la desnudez de mi cuerpo
y de mi alma
lágrimas me hicieron llorar,
en la digna esperanza de poder
morir en paz;
Sólo la luna
es la compañera de mi libertad,
la transparencia del agua
me invita a entrar
empujando a las tercas olas
para que me dejen pasar
hacia un océano encrespado
con el que no quiero luchar,
siento su poderoso abrazo
y me dejo llevar,
como aquellos que se fueron
dejando su cuerpo atrás.
Autor: Ángel San Isidro
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