Alejandro Figueroa
Poeta recién llegado
Desvelado...
Una mano de brasa encendió la lámpara.
Silencio de sombra con olor a parafina
Y noche de migraña.
No quedan colores!
Escribo,
Con el alma disecada
Yo escribo
Y la magia de su existir
Rompe en frases que disparan la rabia
En burbujas de tinta.
Y la luz?
Creativa compañera
Cuando no quedan colores.
Una mano de brasa encendió la lámpara.
Silencio de sombra con olor a parafina
Y noche de migraña.
No quedan colores!
Escribo,
Con el alma disecada
Yo escribo
Y la magia de su existir
Rompe en frases que disparan la rabia
En burbujas de tinta.
Y la luz?
Creativa compañera
Cuando no quedan colores.
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