BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
La luz, ¿a quiénes tocará
hoy? ¿Qué pecho blando,
humedecido, arcilla adornada,
de antes de resucitar, tocará
hoy la luz? ¿En qué cueva
vespertina, sangre de una sangre
unigénita, del silencio su propia
llave, tendrá como espacio unánime
la declarada luz de ahí fuera?
¿Qué forma tendrá el pecho angustiado,
qué alegría volcará en los cuerpos existentes,
qué luminosidad blanca acometerá
la oscuridad entreabierta del labio?
¡Oh, luz ven hacia mí, abismo de peña
resquebrajado, hacia mi pecho de alas o laúdes
necesitado!
®
hoy? ¿Qué pecho blando,
humedecido, arcilla adornada,
de antes de resucitar, tocará
hoy la luz? ¿En qué cueva
vespertina, sangre de una sangre
unigénita, del silencio su propia
llave, tendrá como espacio unánime
la declarada luz de ahí fuera?
¿Qué forma tendrá el pecho angustiado,
qué alegría volcará en los cuerpos existentes,
qué luminosidad blanca acometerá
la oscuridad entreabierta del labio?
¡Oh, luz ven hacia mí, abismo de peña
resquebrajado, hacia mi pecho de alas o laúdes
necesitado!
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