Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Quisiste siempre una bienvenida,
tras muchos adioses los números fueron grietas,
la soledad un refugio, tu palabra, anécdota.
Los ojos del cristal sabían cielo
que el pasado puede ser una tumba
de recuerdos ceniza voladores hacia el sur
donde solo encontraste
alambre de espino al tirar de la madeja.
Tu llave se fundió para ser cadena.
tras muchos adioses los números fueron grietas,
la soledad un refugio, tu palabra, anécdota.
Los ojos del cristal sabían cielo
que el pasado puede ser una tumba
de recuerdos ceniza voladores hacia el sur
donde solo encontraste
alambre de espino al tirar de la madeja.
Tu llave se fundió para ser cadena.
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