alejandro guardiola
Poeta adicto al portal
Yo era un abogado corriente
de esos que busca la gente
leyendo mil expedientes
saliendo por la tangente
Una tarde sin embargo
una madre vino a verme
venía a pedirme un encargo
yo no quería meterme
Era un pleito complicado
contra alguien muy poderoso
yo lo cogí de mal grado
no estaba ni pizca ansioso
A la hora del juicio
vi la madre que lloraba
ella miraba a sus hijos
que un poderoso robaba
Puse mi fe en la justicia
y la defendí con tesón
luche contra la injusticia
puse en ello el corazón
Cuando al fin salí triunfante
y vi el amor de una madre
cuando a sus hijos besaba
mi alma se puso radiante
Con lágrimas en los ojos
la madre a mi se acercó
y postrándose de hinojos
ella las gracias me dio
Yo levanté a la madre
y la apreté contra mi
aun me arde la mejilla
del beso que ella me dio.
de esos que busca la gente
leyendo mil expedientes
saliendo por la tangente
Una tarde sin embargo
una madre vino a verme
venía a pedirme un encargo
yo no quería meterme
Era un pleito complicado
contra alguien muy poderoso
yo lo cogí de mal grado
no estaba ni pizca ansioso
A la hora del juicio
vi la madre que lloraba
ella miraba a sus hijos
que un poderoso robaba
Puse mi fe en la justicia
y la defendí con tesón
luche contra la injusticia
puse en ello el corazón
Cuando al fin salí triunfante
y vi el amor de una madre
cuando a sus hijos besaba
mi alma se puso radiante
Con lágrimas en los ojos
la madre a mi se acercó
y postrándose de hinojos
ella las gracias me dio
Yo levanté a la madre
y la apreté contra mi
aun me arde la mejilla
del beso que ella me dio.