José rubiel Amaya Amaya
Poeta asiduo al portal
Ella que es lo más preciado
para el ser en este mundo,
que ofrece el amor sagrado
desde su interior profundo.
Un día es poco para amarla
debe ser siempre perenne
el deseo de adorarla,
y más para el que la tiene.
Dichoso aquél que posee
de su amor esa grandeza,
ese amor que fortalece
y le quita la flaqueza.
Esto es muy merecido,
que bien se lo ha ganado
por ser el amor querido,
del mundo lo más amado.
para el ser en este mundo,
que ofrece el amor sagrado
desde su interior profundo.
Un día es poco para amarla
debe ser siempre perenne
el deseo de adorarla,
y más para el que la tiene.
Dichoso aquél que posee
de su amor esa grandeza,
ese amor que fortalece
y le quita la flaqueza.
Esto es muy merecido,
que bien se lo ha ganado
por ser el amor querido,
del mundo lo más amado.