isaac newton
Exp..
El verdadero aplauso de mi tecnológico amanecer
distancia la caída de un labio en la rueda infinita
de los corazones poéticos; él se marcha en títeres
de fuego complaciendo los dulces besos de la muerte.
Paseo en la flama del vientre poético en dos orejas
y la mancha se va desahogando tacita y con la pared
blanca, abrigando la boca del fuego, dos rocas
de la antigua Grecia tal vez parezcan duras…
Necio este violín del que hablo destruye mi alma
sin polos y notas que abandonen este placer que tengo,
roca del mar o del palacio está rodando en mi corazón
con la memoria de los dos soles que ahora veo
con la colección de una mujer que busca eternamente
la pista de esta selección poética moderna.
distancia la caída de un labio en la rueda infinita
de los corazones poéticos; él se marcha en títeres
de fuego complaciendo los dulces besos de la muerte.
Paseo en la flama del vientre poético en dos orejas
y la mancha se va desahogando tacita y con la pared
blanca, abrigando la boca del fuego, dos rocas
de la antigua Grecia tal vez parezcan duras…
Necio este violín del que hablo destruye mi alma
sin polos y notas que abandonen este placer que tengo,
roca del mar o del palacio está rodando en mi corazón
con la memoria de los dos soles que ahora veo
con la colección de una mujer que busca eternamente
la pista de esta selección poética moderna.