gaviota azul
Poeta recién llegado
¡Quién dice que la magia no existe!
es porque jamás se ha atrevido
a perderse en una mirada,
se ha negado a perseguir un sueño
o simplemente es porque jamás ha amado.
La magia surge de un momento, de una palabra,
de una sonrisa que lo ilumina todo,
se refleja en una mirada que estalla
en miles de fragmentos
haciendo resplandecer los sueños, el amor.
La magia está ahí, escondida dentro de tu piel
ensortijada entre tus cabellos,
oculta en la flor que has depositado en mis labios.
Cierro los ojos y sueño, me aferro al momento,
quiero vivir cada segundo a plenitud
ya que el amor carece de tiempo específico,
puede ser hoy, mañana o permanecer por siempre,
no sabemos que nos depara el destino.
La magia esta oculta, esperando surgir,
no te quedes sentado esperando llegue,
no corras el riesgo de no darte cuenta,
arriésgate a encontrarla, a llenar tu mundo de luces
no seas de lo cobardes que temen a lo desconocido,
que prefieren la calma a una tormenta.
Si no te arriesgas a vivir la tempestad,
a dibujar con los dedos cada trueno, cada rayo,
a respirar el aroma de la tierra mojada,
a vivir intensamente tus sueños,
tampoco disfrutarás la fragancia del amor
ni podrás apreciar una noche de calma
y aún menos la magia de cada encuentro.
gaviota azul
es porque jamás se ha atrevido
a perderse en una mirada,
se ha negado a perseguir un sueño
o simplemente es porque jamás ha amado.
La magia surge de un momento, de una palabra,
de una sonrisa que lo ilumina todo,
se refleja en una mirada que estalla
en miles de fragmentos
haciendo resplandecer los sueños, el amor.
La magia está ahí, escondida dentro de tu piel
ensortijada entre tus cabellos,
oculta en la flor que has depositado en mis labios.
Cierro los ojos y sueño, me aferro al momento,
quiero vivir cada segundo a plenitud
ya que el amor carece de tiempo específico,
puede ser hoy, mañana o permanecer por siempre,
no sabemos que nos depara el destino.
La magia esta oculta, esperando surgir,
no te quedes sentado esperando llegue,
no corras el riesgo de no darte cuenta,
arriésgate a encontrarla, a llenar tu mundo de luces
no seas de lo cobardes que temen a lo desconocido,
que prefieren la calma a una tormenta.
Si no te arriesgas a vivir la tempestad,
a dibujar con los dedos cada trueno, cada rayo,
a respirar el aroma de la tierra mojada,
a vivir intensamente tus sueños,
tampoco disfrutarás la fragancia del amor
ni podrás apreciar una noche de calma
y aún menos la magia de cada encuentro.
gaviota azul