Dark_Fairy
Poeta que considera el portal su segunda casa
La magia que nunca hice.
By Alejandra Carrasco.
Ya no me habla por teléfono
Dario ni anda arrullando
niños ajenos, él ya está
soñando otros sueños.
Dario no tiene la necesidad
de tener hijos etéreos, ni de
jugar en esas playas siniestras
donde la imaginación siempre
hacia presencia, ya él no
sostiene imperios ficticios.
No hay más músicas que ensordecen
ni nuevos tiempos con esas
antiguedades mal contadas, ni
oídos aturdidos, ni tiendas
donde venden gallinas
degolladas.
Zephyrous se ha ido muy lejos
ha abandonado de Dario el cuerpo
y se ha fugado con las llamas del
infierno, de ese que es como todos
lo conocemos.
Entonces los tíos que son malos
y que no murieron, se aparecen
con dulces y estrellas que han
fallecido antes de tiempo, entonces
el tío que murió casi en enero, llora
porque no tiene amuletos.
Los calores del verano son
como pequeños gusanos que
se van a mi memoria
cuando veo rostros jóvenes
bordados de incertidumbre
cuando un hijo crece en el
vientre de una bruja y un ogro
un amor que no se hizo, que
se hizo de prisa, entre
alcoholes, perversión
migraña.
Ya Dario no es papá de mentiras
ni de niñas de tormentas que se hacían
a base de fuegos y miel.
Ya no cuento ropa sucia
ni vacío los anaqueles
ni barro, ni subo escalones
ha quedado atrás
la magia que nunca hice.
By Alejandra Carrasco.
Ya no me habla por teléfono
Dario ni anda arrullando
niños ajenos, él ya está
soñando otros sueños.
Dario no tiene la necesidad
de tener hijos etéreos, ni de
jugar en esas playas siniestras
donde la imaginación siempre
hacia presencia, ya él no
sostiene imperios ficticios.
No hay más músicas que ensordecen
ni nuevos tiempos con esas
antiguedades mal contadas, ni
oídos aturdidos, ni tiendas
donde venden gallinas
degolladas.
Zephyrous se ha ido muy lejos
ha abandonado de Dario el cuerpo
y se ha fugado con las llamas del
infierno, de ese que es como todos
lo conocemos.
Entonces los tíos que son malos
y que no murieron, se aparecen
con dulces y estrellas que han
fallecido antes de tiempo, entonces
el tío que murió casi en enero, llora
porque no tiene amuletos.
Los calores del verano son
como pequeños gusanos que
se van a mi memoria
cuando veo rostros jóvenes
bordados de incertidumbre
cuando un hijo crece en el
vientre de una bruja y un ogro
un amor que no se hizo, que
se hizo de prisa, entre
alcoholes, perversión
migraña.
Ya Dario no es papá de mentiras
ni de niñas de tormentas que se hacían
a base de fuegos y miel.
Ya no cuento ropa sucia
ni vacío los anaqueles
ni barro, ni subo escalones
ha quedado atrás
la magia que nunca hice.