Sombras del amanecer,
recuerdos del ayer.
Pálidos reflejos de luna;
nieve que se derrite.
Ciudades que se levantan;
tristeza en la espalda
que los días no espanta.
Sobrevivir a fuego lento,
lidiar con la rutina,
que todo es lo mismo, igual;
los momentos su pereza arrastran,
que la apatía se eleva como montaña.
Si hubo luz que despertó
en alguna fecha de este tiempo incierto,
se encogió en si misma
y se refugió en un hueco
a esperar un respiro,
una oportunidad al menos.
Quizá te hayas en la duda,
en la incertidumbre
que este año expone,
secuela del anterior,
y que apaga la ilusión,
la posibilidad de esperanza,
de no terminar la maldición.
recuerdos del ayer.
Pálidos reflejos de luna;
nieve que se derrite.
Ciudades que se levantan;
tristeza en la espalda
que los días no espanta.
Sobrevivir a fuego lento,
lidiar con la rutina,
que todo es lo mismo, igual;
los momentos su pereza arrastran,
que la apatía se eleva como montaña.
Si hubo luz que despertó
en alguna fecha de este tiempo incierto,
se encogió en si misma
y se refugió en un hueco
a esperar un respiro,
una oportunidad al menos.
Quizá te hayas en la duda,
en la incertidumbre
que este año expone,
secuela del anterior,
y que apaga la ilusión,
la posibilidad de esperanza,
de no terminar la maldición.