Maleno
Poeta recién llegado
Me desperté temprano como cada mañana
pero al volverme hacia ti
tú ya no estabas
y aun tu olor permanecía entre mis sábanas.
Me levanté y te busque por toda la casa
y tras mucho buscar solo encontré
una nota bajo la almohada
y en ella estaba escrito:
"cariño, en realidad nunca he existido
y es solo tu corazón herido
el que fantasea conmigo
e incluso este olor
de mi cuerpo no es más
que el olor de lo que nunca tendrás"
Y tomo café
antes de que salga el sol
y preparo mis ropas para marchar
hacia algún lugar
tan lejos de aquí
que sea imposible recordar
el camino de vuelta atrás,
tan lejos que cuando pare de andar
hayan pasado tantos años
que ya no pueda recordar
ni siquiera las lineas de tus manos
en las que estaba escrito
el destino de lo que nunca ha existido
ni existirá.
Y ahora que vivo
andando el camino
que me lleva a olvidarte
busco al caer la noche
mujeres de cara de luna llena
a las que llamo con un nombre
que he inventado para ti
pues la soledad ya ha borrado
tu nombre, tu rostro
y hasta el tacto de tus manos
cuando me acariciaban
y secaban en tus dedos
las lágrimas derramadas
por los treinta y tres años
en los que no estabas
y que ahora presagian
el tormento de tu ausencia
mientras caigo de rodillas en el barro
que cubre el camino y rezo
oraciones a un dios en el que no creo.
pero al volverme hacia ti
tú ya no estabas
y aun tu olor permanecía entre mis sábanas.
Me levanté y te busque por toda la casa
y tras mucho buscar solo encontré
una nota bajo la almohada
y en ella estaba escrito:
"cariño, en realidad nunca he existido
y es solo tu corazón herido
el que fantasea conmigo
e incluso este olor
de mi cuerpo no es más
que el olor de lo que nunca tendrás"
Y tomo café
antes de que salga el sol
y preparo mis ropas para marchar
hacia algún lugar
tan lejos de aquí
que sea imposible recordar
el camino de vuelta atrás,
tan lejos que cuando pare de andar
hayan pasado tantos años
que ya no pueda recordar
ni siquiera las lineas de tus manos
en las que estaba escrito
el destino de lo que nunca ha existido
ni existirá.
Y ahora que vivo
andando el camino
que me lleva a olvidarte
busco al caer la noche
mujeres de cara de luna llena
a las que llamo con un nombre
que he inventado para ti
pues la soledad ya ha borrado
tu nombre, tu rostro
y hasta el tacto de tus manos
cuando me acariciaban
y secaban en tus dedos
las lágrimas derramadas
por los treinta y tres años
en los que no estabas
y que ahora presagian
el tormento de tu ausencia
mientras caigo de rodillas en el barro
que cubre el camino y rezo
oraciones a un dios en el que no creo.