Que la mañana venga tranquila
con pájaros que dialoguen con el viento,
que el viento abra una ventana
y que entren a mi casa esos pájaros
y que muerdan las cuerdas de una guitarra
y que todo se guarde entre las sábanas
hinchadas del silencio.
Que la mañana llegue desnuda y clara.
Que venga con un árbol
de frutas y soles en las manos
y que en mi puerta se quede un rato,
yo voy a salir a buscar unas cascaritas
de naranjas dulces de sus ramas
y voy a empezar un matecito
que me hable de vos
de cómo voy a diseñar tu jardín de amor
de cómo voy a emprender
el camino hacia tu flor
de cómo voy a abrir
una ventana hacia la tierra
para nacer desde tus ojos
que me hablarán de la mañana.