La mano de Dios

RAMIPOETA

– RAMIRO PONCE ”POETA RAPSODA"

La mano de Dios

Yo no puedo exigirle más al cielo,
ni una brizna de lo que ya lo tengo,
lo que me ha dado basta y me mantengo
hasta que abandonar deba este suelo.

Mis padres me ofrecieron esta vida
me acunaron sus brazos con cariño
me sustentaron mientras era un niño;
cuando me lancé al mundo, Dios fue guía.

En ese mundo vil y corrompido,
abriendo fui camino en la zozobra
pero nunca me daba por vencido.

Muchas veces, patiné en el abismo,
y la mano de Dios me levantaba,
antes de contagiarme del cinismo.


Ramiro Ponce P.
 
Última edición:
La mano de Dios

Yo no puedo exigirle más al cielo,
ni una brizna de lo que ya lo tengo,
lo que me ha dado basta y me mantengo
hasta que abandonar deba este suelo.

Mis padres me ofrecieron esta vida
me acunaron sus brazos con cariño
me sustentaron mientras era un niño;
cuando me lancé al mundo, Dios fue guía.

En ese mundo vil y corrompido,
abriendo fui camino en la zozobra
pero nunca me daba por vencido.

Muchas veces, patiné en el abismo,
y la mano de Dios me levantaba,
antes de contagiarme del cinismo.


Ramiro Ponce P.
Hay que ser agradecido con la vida y con lo que nos es dado gratis, Dios siempre está ahí acompañando nuestros pasos, que unas veces inciertos y otras acertados nos van haciendo crecer, ahí está nuestra libertad a la hora de elegir y Dios deja que elijamos pero notamos su presencia. Me ha encantado leerte amigo Ramiro. Besazos con cariño y admiración....muááááćksss....
 
La mano de Dios

Yo no puedo exigirle más al cielo,
ni una brizna de lo que ya lo tengo,
lo que me ha dado basta y me mantengo
hasta que abandonar deba este suelo.

Mis padres me ofrecieron esta vida
me acunaron sus brazos con cariño
me sustentaron mientras era un niño;
cuando me lancé al mundo, Dios fue guía.

En ese mundo vil y corrompido,
abriendo fui camino en la zozobra
pero nunca me daba por vencido.

Muchas veces, patiné en el abismo,
y la mano de Dios me levantaba,
antes de contagiarme del cinismo.


Ramiro Ponce P.
lindos y espirituales versos. Un cordial saludo poeta.
 
Siempre en espera de tus perlados y estupendos sonetos ya sean filosóficos o de amor. Tengo uno para que leas por aquí ,, siempre en tu esquina RR
 
Ramiro,el poema es bonito por lo que encierra ¿ pero la rima es correcta,o no?.Yo que me considero un aprendiz me gustaría que me lo aclararas.Saludos. BErnardo de Valbuena
 
La mano de Dios

Yo no puedo exigirle más al cielo,
ni una brizna de lo que ya lo tengo,
lo que me ha dado basta y me mantengo
hasta que abandonar deba este suelo.

Mis padres me ofrecieron esta vida
me acunaron sus brazos con cariño
me sustentaron mientras era un niño;
cuando me lancé al mundo, Dios fue guía.

En ese mundo vil y corrompido,
abriendo fui camino en la zozobra
pero nunca me daba por vencido.

Muchas veces, patiné en el abismo,
y la mano de Dios me levantaba,
antes de contagiarme del cinismo.


Ramiro Ponce P.
Yo no soy religioso ya lo sabes pero vislumbro un bello mensaje en tus versos, siempre la esperanza nos abre puertas ante la fatalidad, me gustó porque me gusta como escribes amigo Ramiro. Un abrazo. Paco.
 
Hay que ser agradecido con la vida y con lo que nos es dado gratis, Dios siempre está ahí acompañando nuestros pasos, que unas veces inciertos y otras acertados nos van haciendo crecer, ahí está nuestra libertad a la hora de elegir y Dios deja que elijamos pero notamos su presencia. Me ha encantado leerte amigo Ramiro. Besazos con cariño y admiración....muááááćksss....
Mil gracias mi querida Chabelita.
 
La mano de Dios

Yo no puedo exigirle más al cielo,
ni una brizna de lo que ya lo tengo,
lo que me ha dado basta y me mantengo
hasta que abandonar deba este suelo.

Mis padres me ofrecieron esta vida
me acunaron sus brazos con cariño
me sustentaron mientras era un niño;
cuando me lancé al mundo, Dios fue guía.

En ese mundo vil y corrompido,
abriendo fui camino en la zozobra
pero nunca me daba por vencido.

Muchas veces, patiné en el abismo,
y la mano de Dios me levantaba,
antes de contagiarme del cinismo.


Ramiro Ponce P.

Muy bonito el mensaje de este poema Ramiro, es un reflejo de tu poesia cuanto expresas, como siempre, se consigue buena poesía en este lugar, te dejo un saludo sincero hermano poeta.
 
La mano de Dios

Yo no puedo exigirle más al cielo,
ni una brizna de lo que ya lo tengo,
lo que me ha dado basta y me mantengo
hasta que abandonar deba este suelo.

Mis padres me ofrecieron esta vida
me acunaron sus brazos con cariño
me sustentaron mientras era un niño;
cuando me lancé al mundo, Dios fue guía.

En ese mundo vil y corrompido,
abriendo fui camino en la zozobra
pero nunca me daba por vencido.

Muchas veces, patiné en el abismo,
y la mano de Dios me levantaba,
antes de contagiarme del cinismo.


Ramiro Ponce P.

Muy buen poema Ramiro. Un gusto leerte.
 
La mano de Dios

Yo no puedo exigirle más al cielo,
ni una brizna de lo que ya lo tengo,
lo que me ha dado basta y me mantengo
hasta que abandonar deba este suelo.

Mis padres me ofrecieron esta vida
me acunaron sus brazos con cariño
me sustentaron mientras era un niño;
cuando me lancé al mundo, Dios fue guía.

En ese mundo vil y corrompido,
abriendo fui camino en la zozobra
pero nunca me daba por vencido.

Muchas veces, patiné en el abismo,
y la mano de Dios me levantaba,
antes de contagiarme del cinismo.


Ramiro Ponce P.
Compañia de ese ser supremo conductor de la ruta
en esa elevada oracion que tu poema agradece. amor
mistico. felicidades. luzyabsenta
 
La mano de Dios

Yo no puedo exigirle más al cielo,
ni una brizna de lo que ya lo tengo,
lo que me ha dado basta y me mantengo
hasta que abandonar deba este suelo.

Mis padres me ofrecieron esta vida
me acunaron sus brazos con cariño
me sustentaron mientras era un niño;
cuando me lancé al mundo, Dios fue guía.

En ese mundo vil y corrompido,
abriendo fui camino en la zozobra
pero nunca me daba por vencido.

Muchas veces, patiné en el abismo,
y la mano de Dios me levantaba,
antes de contagiarme del cinismo.


Ramiro Ponce P.

Esa mano amiga nunca te ha fallado buen Ramiro, porque eres agradecido, honras a tus padres, respetas a tu prójimo y mantenerte alejado del cinismo es don de humildad reflejado en tu poema.
Mi especial saludo y un cariñoso abrazo POETA.
 
Yo no puedo exigirle más al cielo,
ni una brizna de lo que ya lo tengo,
lo que me ha dado basta y me mantengo
hasta que abandonar deba este suelo.

Mis padres me ofrecieron esta vida
me acunaron sus brazos con cariño
me sustentaron mientras era un niño;
cuando me lancé al mundo, Dios fue guía.

En ese mundo vil y corrompido,
abriendo fui camino en la zozobra
pero nunca me daba por vencido.

Muchas veces, patiné en el abismo,
y la mano de Dios me levantaba,
antes de contagiarme del cinismo.
Dios siempre está allí para darnos fuerza.. grande es su fe maestro, quisiera tener un poco más de fe...
saludos
 
Esa mano amiga nunca te ha fallado buen Ramiro, porque eres agradecido, honras a tus padres, respetas a tu prójimo y mantenerte alejado del cinismo es don de humildad reflejado en tu poema.
Mi especial saludo y un cariñoso abrazo POETA.
Gracias Mireya, no hay duda que eres un amor, y muy especial.
Fortísimo abrazo, con cariño y gratitud.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba