RAMIPOETA
– RAMIRO PONCE ”POETA RAPSODA"
La mano de Dios
Yo no puedo exigirle más al cielo,
ni una brizna de lo que ya lo tengo,
lo que me ha dado basta y me mantengo
hasta que abandonar deba este suelo.
Mis padres me ofrecieron esta vida
me acunaron sus brazos con cariño
me sustentaron mientras era un niño;
cuando me lancé al mundo, Dios fue guía.
En ese mundo vil y corrompido,
abriendo fui camino en la zozobra
pero nunca me daba por vencido.
Muchas veces, patiné en el abismo,
y la mano de Dios me levantaba,
antes de contagiarme del cinismo.
Ramiro Ponce P.
Última edición: