Andrea Ira
Poeta asiduo al portal
Parece que solo posa
su mano en mi pecho;
me despoja a pedazos,
me despedaza absorbiendo,
absorbe mi suspiros
e inmóvil ya no puedo
pudiendo hablar firme
escapar de su nuevo reino
En la contradicción de mis deseos
su astucia me deja rendida,
mas parece que así lo prefiero
Hundiéndonos en el abismo
de un viejo y cálido anhelo
hundir la libertad se ve trágico
y la dejo ir sin un lamento:
El fin de una cruzada,
de un caminar con rumbo disperso
la creencia de jamás cruzarnos
todo lo cura y sella tu mano
dormida sobre mi pecho
A. Ira